Todo sube, menos los salarios


En las últimas semanas el pueblo pobre, que es la mayorí­a en Guatemala, ha experimentado con asombro cómo se le despoja de sus magros ingresos con el desproporcionado aumento de los precios de casi todos los artí­culos, mientras los salarios se mantienen estáticos por la polí­tica retrógrada que en materia laboral ha mantenido el actual gobierno de la Gana que encabeza el presidente í“scar Berger.

Félix Loarca Guzmán

Para ninguno es un secreto que a los pocos meses del inicio del actual régimen se produjo una impresionante escalada de precios de los artí­culos de consumo popular, que muchos ciudadanos atribuyeron a una maniobra de poderosos empresarios para «recuperar» las cuantiosas sumas de dinero invertidas en la campaña propagandí­stica para posicionar la imagen del actual presidente con el slogan de ¡Con Berger ganamos todos!

Sin entrar en un balance muy exhaustivo, es fácil colegir que con Berger perdimos casi todos, pues durante su administración crecieron en forma alarmante los niveles de corrupción, la desigualdad social, el despilfarro y la ingobernabilidad, además de salir a luz la tremenda descomposición al interior de la Policí­a Nacional Civil, al grado que algunos de sus elementos han estado involucrados en actos al margen de la ley como integrantes de «escuadrones de la muerte» encargados de acciones de limpieza social.

Otro de los rasgos dominantes del actual gobierno que afortunadamente ya está llegando a su ocaso, es que mientras Berger se opuso sistemáticamente a la mejora de salarios, al mismo tiempo favoreció un esquema del aumento por productividad, que no es sino una maniobra para agudizar la explotación de los trabajadores con jornadas extenuantes y pésimamente remuneradas.

En forma paralela, el presidente Berger se aumentó su sueldo y el del vicepresidente Eduardo Stein en cien mil quetzales mensuales para cada uno. La mejora de los ingresos para el gobernante resultó ser una bofetada para más de la mitad de la población que vive en condiciones de pobreza. Hay que recordar que el presidente Alfonso Portillo tení­a un sueldo mensual de 43 mil quetzales y que lo que gana el actual Presidente asciende a 143 mil quetzales cada mes.

Esta semana, el Instituto Nacional de Estadí­stica, INE, dio a conocer que se ha registrado un incremento de 40 quetzales en el precio de la canasta básica, lo que sin duda está repercutiendo en forma negativa sobre la economí­a de los guatemaltecos. Ayer martes, miembros de la dirigencia de la Unidad de Acción Sindical y Popular, UASP, reaccionaron señalando que el incremento no es de 40 quetzales sino del 300 por ciento y que los especuladores están jugando con el hambre del pueblo. (La Hora. 10/1007).