«Hay que ser realista, hay que pedir lo imposible»
En julio del presente año circuló, firmado por más de 50 representantes de aldeas, caseríos e instituciones religiosas, policíacas y de salud, un llamado de auxilio a través de un documento con un análisis municipal sobre la realidad socioeconómica que enfrentan los pobladores de la Unión, Zacapa, en nutrición y salud comunitaria debido a la pobreza y abandono de las autoridades.
Los medios de comunicación realizaron publicaciones, tanto para hacer conciencia en la población, como especialmente un llamado a las autoridades. Pocos días más tarde el vicepresidente Eduardo Stein expresaba que no había por qué alarmarse, pues eran solo casos aislados.
Y así como la voz oficial se dejó escuchar, su mensaje se hizo presente con la total negativa de autoridades del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación, del Ministerio de Salud, de Conred, del programa Creciendo bien de la Secretaría alimentaria y nutricional, como de la Secretaría de obras sociales de la esposa del presidente, instituciones a las cuales se les solicitó ayuda y colaboración, cuando más bien diríamos constituye su total obligación.
René Casasola Paz, quien tiene a su cargo la coordinación, cree que a las autoridades les falta información sobre la verdadera situación de esta región, por lo que no consideraron la ayuda, sin embargo por nuestra parte pensamos que de ser así solo agravaría la irresponsabilidad en el cumplimiento de sus funciones.
La sociedad civil como siempre ha colaborado para paliar la situación, a través de la Fundación Castillo Córdova, institución de servicio que inmediatamente acudió al llamado llevando alimentos, medicinas y prestando servicio en el área con personal de salud, buscando la recuperación nutricional de los 25 mil 464 habitantes, con especial atención a los 6 mil 620 niños entre 0 y 6 años y sirviendo de enlace con otras empresas privadas
Por su parte los 11 mil 800 residentes entre 15 y 59 años que se dedican a labrar la tierra y al corte de café vieron frustrados sus sueños de una mejor cosecha pues este año solo les llegó el 16% de fertilizantes subsidiado por el Gobierno, de lo que entró el año anterior. Ellos expresan que los precios de artículos básicos se elevaron al doble, tanto como el alquiler de las tierras para cultivo.
Es lamentable cómo ni los candidatos presidenciales acudieron a la región, por lo que como dice don René solo les queda esperar que el próximo gobierno actúe con verdadera voluntad de ayuda a los guatemaltecos más necesitados.