Candidatos y la mujer guatemalteca


Conocí­ al ingeniero ílvaro Colom hace unos ocho años, cuando de Radio Mundial me pidieron que entrevistara a algunos personajes del cotarro polí­tico, en una transmisión en directo desde el Hotel Tikal Futura, precisamente la noche de elecciones, cuando Alfonso Portillo ganó la presidencia a í“scar Berger.

Roberto Arias

Esa noche entrevisté también a la señora Rigoberta Menchú, al ingeniero Hugo López Rodas, quien fungió como ministro de Energí­a y Minas y, a otras personas de importancia nacional que serí­a largo enumerar.

Puedo mencionar con solvencia, que el ingeniero ílvaro Colom respondió con espontaneidad, como un académico, con caballerosidad, con conocimiento profundo de la problemática nacional y sus implicaciones, sin remilgos y sin evadir preguntas delicadas que le hice en esa entrevista.

Jamás volví­ a cruzar palabra con el ingeniero Colom, quien, independientemente de su ideologí­a y del partido polí­tico al que pertenece, creo que sigue siendo un caballero con estructura de académico brillante.

Del general Otto Pérez no puedo decir mucho porque no lo conozco, jamás he hablado con él, pero también, independientemente de su ideologí­a y del partido polí­tico al que pertenece, da la impresión, a través de los medios, de ser asimismo un caballero y de haber militado eficazmente en el Ejército de Guatemala por muchos años, para llegar al grado de General.

Un aspirante a gobernante debe sentir respeto por la mujer y tener amplia conciencia de que a la mujer guatemalteca se le deben abrir espacios amplios para que pueda participar integralmente en la generación de desarrollo para Guatemala.

Sin embargo, por medio de un correo electrónico que están diseminando y que alguien envió a mi dirección, recibí­ una carta asquerosa que habla oprobios de la esposa de uno de los candidatos. Carta en la que ponen a la dama como a una cloaca. Se siente, no la virilidad, sino el maldito machismo, el desprecio y la dureza con que la escribieron.

Se les olvida que fue una mujer quien los trajo a este mundo, quien los amamantó y quien les limpió los mocos y el fondillo.

¿Cómo es posible que uno de los dos candidatos avale semejante porquerí­a en su afán de llegar al poder? Se nota que quien esto hace no busca la presidencia de la República para favorecer a la sociedad guatemalteca, sino que el afán es llegar al poder, como sea y, quizás perpetuar el saqueo de Guatemala.

Los ataques a las partes más sensibles de los partidos y de los candidatos estarán a la orden del dí­a. Pero el ataque mentiroso, denigrante en su dignidad y en su sexo, el ataque infamante e ignominioso a la mujer? eso, eso es digno de una maligna entidad que en nada favorece al buen futuro de Guatemala. ¿De dónde vendrá el constante asesinato de mujeres guatemaltecas?

Es necesario recordar a los dos «finalistas» candidatos a la presidencia de Guatemala, que la mujer es frágil como un vaso, no se le debe tratar con dureza; que la mujer es el fundamento y el eje del hogar, quien aglutina a la familia, les alimenta, les vela en su enfermedad y ve por el bienestar integral del hogar. ¡Exijo respeto hacia la mujer!

Refiere el eterno Best Seller, la Biblia, que el hombre sabio escucha a su mujer (Génesis 21:12). ¿Será que el Creador Supremo miente? Por favor? que ya no triunfe el machismo en Guatemala.