El mes de septiembre me trae un sinfín de recuerdos y coincidencias. Un 15 de septiembre de 1960 en el Paraninfo Universitario adjunto a la vieja Escuela de Medicina tomamos posesión de la Presidencia de la AEU, me acompañaron como Junta Directiva representantes estudiantiles electos en las diferentes facultades de nuestra Alma Máter, nos esperaba un año de emociones encontradas, además de riesgos y pesares al ir descorriendo los cerrojos que aprisionaban el corazón de la patria.
Recuerdo con particular aprecio al hoy ingeniero Amílcar Burgos electo secretario de Relaciones Exteriores, un hombre mesurado de talante diplomático y garra, lucía en el cargo y había sido uno de los fundadores del FESC con Danilo Barillas. También ganaron mi reconocimiento Rodolfo Solís Oliva y Carlos Enrique Rivera, ambos de gran temple y dedicación, el primero cursante de Ingeniería Química y el segundo de Derecho.
Nos tocaron acontecimientos algunas veces producto del querer, y otras como dicen sin querer queriendo. Uno de esos fue el movimiento del 13 de Noviembre que dio inicio oficial a la guerra de guerrillas algunos meses más tarde, con la organización de las FAR (Fuerzas Armadas Rebeldes). Nos correspondió jugar un pequeño papel escuchando a un portavoz de los alzados en armas esa madrugada en el Cuartel de Matamoros. Años más tarde dos de ellos cobrarían notoriedad: Marco Antonio Yon Sosa y Luis Turcios Lima ambos oficiales del Ejército que en corto tiempo tomaron la bandera de la izquierda y recibieron apoyo del Gobierno de Cuba, estableciéndose primero en la Sierra de las Minas y en las vecindades de Izabal para luego constituir un frente de guerrilla urbana.
El exilio en Guatemala de figuras que al futuro iban a ser conocidos como la cabeza del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, formaron parte de nuestro menú de actividades en aquellos tiempos. Fui garante ante el presidente Ydígoras Fuentes de la persona de Shafick Jorge Handal y Handal y otros cuatro compañeros, a quienes el presidente Lemus de El Salvador había mandado» por cordillera» a Guatemala. Cuidamos de ellos lo mejor que pudimos y los trasladé personalmente con toda las seguridades del caso a El Salvador cuando Lemus fue derrocado meses más tarde.
Nos tocó vivir la crisis política interna surgida por la invasión de Bahía de Cochinos en marzo de 1961 y asimismo la crisis internacional que trajo consigo al haber servido Guatemala de campo de entrenamiento y cabeza de puente para la invasión a Cuba montada por la CIA y el Gobierno de Eisenhower. El escándalo fue mayúsculo pues el señor Roberto Alejos Arzú uno de los hombres cercanos al presidente Ydígoras y hermano de su Embajador en Washington había intervenido abiertamente en el posicionamiento de los exiliados cubanos quienes se entrenaban en la finca Helvetia entonces de su propiedad.
Más tarde, formó parte de la Agenda de la AEU la discusión para fijar posición en torno a la presencia de un grupo guerrillero aparecido en Concuá Baja Verapaz en conexión con un movimiento liderado por el Coronel Carlos Paiz Tejada. Como resultado de esa incursión en Concuá , fue detenido como cabecilla del grupo guerrillero el estudiante de humanidades Rodrigo Asturias Amado quien sería conocido más adelante como Comandante Gaspar Ilom, líder del ORPA y luego de la URNG ,quién según se decía por ironía del destino era ahijado del general Ydígoras.
El rechazo a una ley propuesta por el Diputado oficialista Brichaux Sauvage, conocida como Ley de Defensa Contra las Instituciones Democráticas (Contra el comunismo) originó una fuerte protesta estudiantil con presencia de unas tres mil personas en la 9ª. Avenida frente al Congreso en donde procedimos a quemar la ley tres dirigentes de aquella época: el licenciado Fernando Andrade Díaz Durán, el ingeniero Ernesto Ramírez y el que escribe estas líneas, al final logramos que la ley fuera engavetada y no pasó.
Nos correspondió también organizar la I Reunión Consultiva Universitaria Latinoamericana en el mes de Septiembre como preámbulo al IV Congreso Latinoamericano de Estudiantes Universitarios celebrado en Natal, Brasil en octubre de ese año 1961y que fue un escenario clásico de la confrontación Este Oeste.
Con el pasar de los años muchos de los contemporáneos del movimiento estudiantil fueron víctimas de la represión, los nombres de Leonel Roldán, Bernardo Lemus, Rogelia Cruz, Hugo Rolando Melgar, Antonio Fernández Izaguirre y muchos más quedaron escritos con sangre como muestra de la intolerancia y la brutalidad.
El movimiento universitario fue un escenario de la guerra fría, unos dirigentes veíamos hacia occidente en ese conflicto y otros hacia la Unión Soviética . En reuniones internacionales nos confrontamos muchas veces, algunas figuras más tarde formarían parte de movimientos armados como el caso de Shafick Handal en El Salvador, Sergio Ramírez en Nicaragua, Américo Martín en Venezuela y Silvio Kovalski en Argentina, sin embargo, a pesar de las diferencias nos movía a unos y otros trabajar y luchar por un mundo mejor.