Nuestro futuro Vicepresidente, el doctor Rafael Espada, puede encabezar una cruzada latinoamericana en pro de una juventud libre de droga. Deberá para ello, hacer una convocatoria dirigida a todos los países al sur de los Estados Unidos para que, juntos, soliciten a ese país su auténtica colaboración para acabar con ese infortunado consumo.
Nosotros siempre nos preguntamos cuál será el motivo por el cual, dentro de los capos del narcotráfico, no aparezca un solo gringo. Prácticamente todos los nombres de los famosos narcos perseguidos por los gringos son hispanos.
Es cierto que la droga es cultivada en la América Latina, y de aquí es transportada hacia los Estados Unidos, en donde es desembarcada en sus puertos y mediante una sofisticada red, es distribuida y vendida en todo el territorio gringo. ¿Por qué será que no se conoce a esos capos traficantes de droga dentro del territorio gringo?
Si acaso el gobierno estadounidense quisiera comprometerse en una auténtica lucha en contra del consumo de la droga, uno de los programas debería ser el combate a los gringos comerciantes y vendedores. Pero, de ello, no se oye nada.
Aún más importante y de mayor trascendencia sería un programa formativo de educación para la juventud gringa. Un programa a gran escala en pro de la dignificación de aquel adolescente que no consume drogas y dentro del cual se involucren universidades, iglesias, asociaciones de líderes deportistas, de artistas y actores que no creen en el consumo de drogas y que estén dispuestos con altruismo a participar. Un programa que a todo nivel involucre a todos los maestros de las escuelas gringas para exaltar el valor de una joven vida sin drogas.
El consumo de droga por la población de los Estados Unidos constituye un negocio multimillonario que está envenenando y destruyendo a su juventud y a las juventudes del mundo, y, el gobierno gringo, no se involucra en una efectiva lucha. Si acaso, en lugar de tratar de imponer una democracia en Irak, los estadounidenses invirtieran en promocionar la lucha contra el consumo de la droga, el futuro sería completamente más luminoso.
Una convocatoria a los pueblos y gobiernos de los países latinoamericanos para que exijan, a los Estados Unidos, una actitud más inteligente y auténtica en la lucha antidroga.
Los pueblos y gobiernos latinoamericanos deberán requerir del gobierno gringo que ya no nos envíen más lanchas y aviones para luchar en contra del narcotráfico. No, que antes de fiscalizarnos, calificarnos y catalogarnos que mejor hagan la lucha dentro de su propio patio, para que sus jóvenes ya no consuman.
El doctor. Espada, médico muy humano e inteligente comprenderá que ese es el camino correcto y que precisa que un estadista latinoamericano tome esa iniciativa. Un estadista presidenciable.
Ojalá que Rafa, si es que no tiene miedo a que lo regañe el embajador gringo, acepte ese reto y disponga hacer algo que trascienda nuestras fronteras y que le ganará la admiración de muchos de aquí y de allá.
Prométanos, Rafa, que cuando sea Vicepresidente de nuestra Guatemala será usted un líder que, a nivel internacional encabezará una valiente lucha que enderece los caminos torcidos de los estadounidenses.
Desconozco cual sería la reacción del gobierno gringo ante la manifestación de su atrevido plan, pero? échese al ruedo, Rafa.
Estoy seguro que, aún dentro del pueblo gringo, encontrará usted millones que apoyen su valentía, su inteligencia y su honrada manera de pensar.