De Héroes y los noventas


¡Ah, los noventas! Es increí­ble la acumulación de pensamientos que se detonan cuando una mecha se enciende. El sábado pasado volvió a activarse esa cadena de recuerdos cuando la voz madura y cansada de Bunbury y sus Héroes del Silencio despertó los gritos de 25 mil nostálgicos de la década pasada y llenaron el Estadio del Ejército.

Eswin Quiñónez
eswinq@lahora.com.gt

Mientras dedicaba Sirena Varada a los centroamericanos asistentes, la memoria me hací­a recordar cómo se desvelaban los chavos alimentando a su Tamagochi o mascota virtual que desaforó las mentes de muchos o la paranoia del fin del siglo y su y2k.

Y aunque no tuve un orden más o menos cronológico de esas vivencias, en el camino de la rememoración pasaron esas tardes viendo a los Caballeros del Zodí­aco, Dragon Ball Z, El Capitán Caverní­cola, Los Halcones Galácticos, Los Thundercats, Mazinger-Z, He-Man, las aventuras de Mister T, Las Tortugas Ninjas, Los Motorratones de Marte y los Gatos Samurai; no me gustó cuando le dieron voz a la Pantera Rosa y preferí­a la serie muda o esos goles de tres capí­tulos de los Super Campeones.

Me hice de algunos amigos sólo para entrar a la sala de su casa al momento en la consola del Súper Nintendo era encendida para ver saltar a Mario Bros. o las increí­bles Fatalitys de Mortal Kombat. En la madrugada o por la noche no faltaba en los televisores ese aburrido noticiero Eco y los comerciales de Romainor de Agencias Way para el mundial del 1994.

También perseguí­ los camiones de Pepsi para cambiar los PepsiCards o coleccionar los tazos de los Looney Tunes, y durante los fines de semana me colaba a las fiestas donde el Coco Jamboo de Mr. President no faltaba en las discos rodantes.

Toda una generación que crecimos con los mega films Terminator II, El dí­a de la marmota, Drácula de Coppola, La lista de Schindler o la mí­tica Pulp Fiction de Tarantino o la profética y alarmante Matrix y su ficticio mundo virtual.

Pasada esa etapa de la televisión me acercaba a la grabadora estéreo con doble casetera donde rebobinaba las cintas con un Bic para encontrar las canciones de la Maldita Vecindad, Café Tacuba y Bohemia Suburbana recién grabadas de alguna de las radios de rock que eran populares en su momento. Después a buscar los casetes en la sexta de Stone Temple Pilots, Collective Soul, Nirvana, Pearl Jam, Smashing Pumpkins, Soundgarden o visitar a alguien para escuchar en su equipo de sonido con CD los nuevos éxitos de Rage Against The Machine.

Ese fue un punto importante, y pienso que el grunge marcó un hito musical en la generación noventista y al listado anterior agrego a Green Day, Sublime, Red Hot Chilli Peppers que también podí­a encontrar en alguna bocina perdida del Tikal Futura cuando reemplazaba el altar de la Plaza Vivar, éste último aún permanecí­a como una referencia de los rockeros del paí­s. De pronto, ¡zaz! Los acordes de La Chispa Adecuada me trajeron de nuevo al 2007 y soltar esa década que le dio forma a la generación que hoy representa la gruesa mayorí­a de la población en Guatemala.