Empiezan a surgir las primeras grietas


Tras un proceso electoral ocurren ajustes en cualquier lugar del mundo, pero más cuando los partidos han tenido que recurrir a candidatos ajenos, es decir, gente que no pertenece a la estructura partidaria, lo que se traduce en grietas y rupturas que se producen de manera casi inmediata. Estaba anunciado, porque tuvieron la decencia de decirlo desde el principio, que la aventura conjunta de Nineth Montenegro con Rigoberta Menchú era de carácter puramente temporal toda vez que la Premio Nobel dirigí­a un movimiento indí­gena, el Winaq, que pretende convertirse en partido polí­tico. Eso seguramente significa que doña Otilia Lux no formará bancada con Encuentro por Guatemala y que cada una de las lideresas tomará su propio rumbo.

Oscar Clemente Marroquí­n
ocmarroq@lahora.com.gt

Menos previsible para muchos es la otra ruptura que se evidencia y que afecta a la Gana y a Alejandro Giammattei. Ayer la conferencia de prensa ofrecida por el partido para anunciar su postura para la segunda vuelta fue marcada por la ausencia del que fuera candidato presidencial y es que Giammattei fue una tabla de salvación para el partido cuando se quedó sin candidatos luego del caso del Banco del Café y el accidente de ílvaro Aguilar, para no mencionar al invitado de piedra que según Berger habí­a sido el doctor Francisco Arredondo durante las primarias.

Me imagino que Alejandro Giammattei está seguro que los votos obtenidos son su capital polí­tico y que los mismos fueron no gracias sino a pesar de la Gana, lo cual provocará resquemores muy profundos. Y es que la relación entre el candidato y el presidente Berger no fue óptima cuando ambos estuvieron en la Municipalidad de Guatemala, pero al partido oficial no le quedaba mucho margen para encontrar un buena figura capaz de recoger esa bandera que se habí­a ido quedando sin portador.

Puede ser que también en el FRG surja algún conflicto, sobre todo si el general Rí­os Montt no apoya a Otto Pérez y Rabbé decide jugárselas con su cuñado, íngel González, respaldando al lí­der del Partido Patriota, aunque en ese caso la relación entre el candidato presidencial del partido con la esposa y la hija del General ha sido siempre muy buena y ello significa mucho a lo interno de tal organización donde el peso especí­fico de ambas es indiscutible.

Otro partido que ha de sufrir grietas nuevamente será el PAN, puesto que si bien í“scar Rodolfo Castañeda fue miembro del mismo desde la época de Arzú, también lo es que fue escogido como candidato presidencial como parte de un mero arreglo económico que, al final de cuentas, sirvió para que Rubén Darí­o Morales pudiera seguir cuatro años más en el Congreso de la República y para que el tí­o de los primos Gutiérrez pudiera utilizar la plataforma de una campaña electoral para lanzar dardos a sus parientes, sin que al final tuviera ningún efecto significativo.

Dentro del proceso de muerte natural que afecta a los partidos polí­ticos en el paí­s, es indudable que algunos ya empezaron el declive que se vislumbra ineludible. El FRG tendrá que dar más espacio a sus dirigentes distritales, que son el alma real del partido, en demérito del poder cuasi absoluto de la hija del General. El Partido Unionista tendrá que buscar refuerzos porque el liderazgo de Arzú, indiscutible en la capital, no alcanza para mantener al partido en el futuro y se ve que no hay cuadros de relevo con la talla para asumir el control. Obviamente, el mapa polí­tico del paí­s es hoy muy distinto al que habí­a el pasado domingo en horas de la mañana.