«La igualdad de la mujer debe ser un componente central de cualquier intento de resolver los problemas sociales, económicos y políticos del mundo».
Kofi Annan
En 1995, año del cincuentenario de fundación de las Naciones Unidas se realizó en Beijing la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer. Uno de los principales logros de los movimientos de mujeres de América Latina y el Caribe fue establecer el 8 de septiembre como Día de la Ciudadanía de las Mujeres.
Una fecha para recordarle a los gobiernos sus compromisos adquiridos para atender las verdaderas necesidades de la población femenina y promover cambios culturales, políticos y sociales en favor de la equidad de género, acortando la desigualdad y falta de oportunidades de educación, trabajo, salud, y la violación al derecho a la propiedad de la tierra y al crédito.
Es por eso que mañana domingo 9 de septiembre las mujeres debemos, siguiendo el punto 7 de la declaración de Beijing «comprometernos sin reservas a combatir estas limitaciones y obstáculos, promoviendo así el avance y el empoderamiento de las mujeres» a través de ejercer nuestro derecho ciudadano de elegir a las futuras autoridades. Que por cuatro años dirigirán los destinos de nuestra patria, buscando entre todos a quienes nos ofrecen «espíritu decidido, de esperanza, cooperación y solidaridad, ahora y con la vista puesta en el futuro. (7)
Debemos, a través del ejercicio de nuestra ciudadanía, tomar conciencia del poder que individual y colectivamente tienen las mujeres. Buscando el empoderamiento de la dignidad y de la decisión, incluyendo el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia, de religión y de creencias, contribuyendo así a la satisfacción de las necesidades morales, éticas, espirituales e intelectuales de las mujeres (12) es decir, ejercer el poder a través de nuestra capacidad de discernir para elegir de entre los candidatos y candidatas a quienes puedan «asegurar la plena implementación de los derechos humanos de las mujeres y de las niñas como una parte inalienable, integral e indivisible de todos los derechos humanos y libertades fundamentales». (9)
Garantizando el acceso de las mujeres en condiciones de igualdad a los recursos económicos, incluidos la tierra, el crédito, la ciencia y la tecnología, la formación profesional, la información, las comunicaciones y los mercados, como medio para promover el avance y el empoderamiento de mujeres y niñas, incluso mediante el aumento de su capacidad para disfrutar de los beneficios de la igualdad de acceso a esos recursos. (35)
El voto es nuestra arma para empezar a empoderarnos de nuestra ciudadanía. Ejerzámoslo.