Los chapines a veces olvidamos que en Guatemala se han visto muertos acarrear basura, por ello creí que la Corte de Constitucionalidad dejaría de lado la politiquería para centrarse en dictar una resolución eminentemente técnica y jurídica. Pero está visto que a todo debiéramos irnos acostumbrando, en especial para aprender que no todo lo que brilla es oro. Pocas veces se había dictado un fallo tan ininteligible, hasta el punto que uno de los magistrados lo calificó con los adicionales términos de ?palanganera, ecléctica, híbrida y salomónica o lo que es lo mismo: con demasiada contemporización, con definición intermedia, producto de una creación con elementos de distinta especie y sabia en atención a las circunstancias de cuando fue emitida.
Mientras tanto, usted y yo, estimado lector, nos quedamos viendo las caras, queriendo entrar o salir pronto de la ciudad capital hacia el sur del país, lo que se ha vuelto misión imposible pues mientras en la ruta los verdes gusanos del Transmetro la pueden utilizar sin obstáculos, el resto, la gran mayoría de la población, ya fuera en transportes livianos, pesados, de pasajeros, escolares o de cualquier otro, nos obligan a seguir el paso de la tortuga, cueste el combustible 20, 30 o más quetzales el galón y… ¿qué decir de hacerlo en ruta hacia el el norte, oriente o poniente? Lo mismo da, aunque no encuentre un solo vehículo pesado en el camino, porque son tantos los que circulan desordenadamente, sin la sincronización lógica de los semáforos y tanto obstáculo intermedio, que seguimos perdiendo valioso tiempo a bordo de cualquier tipo de vehículo.
De ahí que el pleito entre el presidente Berger y el alcalde Arzú no hay modo que termine para favorecer a la población guatemalteca y a su propio prestigio. ¿Qué provecho hemos logrado en cuanto a mejorar el tránsito que se ha vuelto un calvario, como le llamó Oscar Clemente Marroquín en un reciente comentario? Ya que el Código Municipal es ahora el escudo y la lanza para defender su autonomía, yo les pregunto a los síndicos y concejales integrantes del Concejo ¿se habrán percatado que a ustedes corresponde con exclusividad el ejercicio del gobierno municipal velar por su patrimonio, garantizar con base en valores, cultura y necesidades planteadas por los vecinos?, porque si bien es cierto que sus sesiones las preside el alcalde o por aquel que lo sustituya temporalmente, todos son solidaria y mancomunadamente responsables de la debacle en que está el tránsito vehicular en el municipio y no solo don ílvaro Arzú, don í“scar Berger o don Fritz García-Gallont cada quien en su tiempo. Nosotros, los vecinos, somos ciudadanos de la misma categoría, tenemos el derecho de ser oídos y consultados y no solo objeto de cargas por multas, cepos, infracciones y leoninos cobros de tasas y contribuciones que aplican antojadizamente cada vez que se les ocurre. Por favor, escuchen el clamor popular, el tránsito es insoportable y ustedes son los responsables.