Hace poco más o menos cuatro años, teníamos reuniones con diez de los candidatos a la Alcaldía de La Antigua Guatemala, con el objeto de ver si era posible disminuir el número de aspirantes, lo que no fue posible, pues aún los que sabían que no tenían ninguna posibilidad de ganar, no cedieron a nuestros planteamientos.
Tratar de hacer lo mismo con los once candidatos que hay actualmente, para la elección del 9 de septiembre, sería inútil y oneroso, pues la encuesta que se hizo con una empresa responsable, costó treinta y dos mil quetzales (Q32,000.00).
Por lo anteriormente expuesto, me permitiré hacer una evaluación de esta próxima elección, basado en la experiencia que adquirí como miembro de tres corporaciones municipales, la primera por nombramiento, durante el gobierno de facto del coronel Carlos Castillo Armas, la segunda por elección popular como Concejal Primero, en la planilla de don Guillermo Arzú Matheu y la tercera electo Alcalde durante el Gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro (1966-1970).
Comenzaré diciendo que de los once inscritos, hay dos que no debieran participar, Víctor Hugo del Pozo y el Alcalde en funciones Antonio Siliézar, que entre los dos desfalcaron a la Municipalidad en más de siete millones de quetzales y que habiendo reembolsado solamente Q400,000.00 cada uno, la Contraloría los dejó libres de culpa, lo que no es cierto.
De los nueve restantes, haré algunos comentarios a vuelo de pájaro sobre los cuatro que a mi criterio, tienen más posibilidades de ganar la elección.
La arquitecta Susana Heidi Asensio, a quien no se le puede negar su capacidad, a pesar de que en su hoja de vida aparece que nació en La Antigua Guatemala, no nos conoce ni nosotros a ella, y si se iba a lanzar por segunda vez, creo que debía haberse venido a vivir aquí, si no los cuatro años, por lo menos dos de los que transcurrieron entre los dos períodos, conclusión, no quiere a La Antigua menos a los antigí¼eños.
El Dr. Miguel Soto Galindo es un buen candidato, y su experiencia administrativa la ha adquirido a través del Leonismo.
El arquitecto Manolo Cobián es también otro buen candidato, creo que su mayor experiencia la obtuvo con los años que trabajó en el Consejo Nacional para la Protección de La Antigua Guatemala.
Dejé de último a íngel Arturo González, porque para mí es el candidato de «excelencia» y voy a decir por qué: es antigí¼eño de nacimiento en el seno de una familia de clase media, muy honorable y a pesar de que su trabajo en la Fundación Paiz, lo obliga a permanecer entre semana en la ciudad de Guatemala, no desaprovecha su tiempo libre para pasarlo en La Antigua Guatemala. Es católico practicante y para la Cuaresma se le ve acompañado como hermano cargador, todos los desfiles procesionales.
Siempre he pensado que de lo que está urgida nuestra Guatemala, es de funcionarios honestos y él lo es, si no lo fuera, no habría podido sostener su posición como Coordinador de los Festivales de Arte y Cultura de la Fundación Paiz, en los que se maneja mucho dinero. La naturaleza de su trabajo le ha permitido cimentar una cultura sólida, que sería beneficiosa para el desempeño del cargo de Alcalde.
Otra cualidad que caracteriza a íngel Arturo, es su excepcional capacidad de trabajo; eso hace venir a mi memoria que cuando fue electo Presidente de la Alianza Francesa de la ciudad capital, hizo exclamar a Tasso, bastión de esa entidad, lo siguiente: «yo era feliz hasta que conocí a íngel Arturo».
Este artículo va dedicado a los «indecisos», o sea a los ciudadanos que a pocos días de las elecciones todavía no saben por quién van a votar; votemos por íngel Arturo González y les garantizo que no nos vamos a arrepentir.