El 9 de septiembre nos corresponde ejercer el derecho a voto, se nos entregará cuatro papeletas en las cuales al votar decidimos el porvenir del país. Muchos nos habremos preguntado ¿a quién debemos elegir?
jfrlguate@yahoo.com
La primera papeleta que nos es más fácil marcar es la de la planilla y candidato a corporación municipal. En los municipios es fácil saber quién es quién, por ello también es fácil escoger.
La segunda papeleta a marcar, por su importancia, es la de Presidente y Vicepresidente, la mayoría de nosotros habrá escogido no solo los candidatos, partido y símbolo por el que votaremos, sino a qué tipo de gobierno y gobernantes aspiramos:
* ¿Votamos por alguien que pudo haber sido presidente en la elección anterior, que representa una posición de centro, a quien le acompaña como vicepresidente un profesional reconocido internacionalmente pero le rodean personas aprovechadas y ambiguas?
* ¿Deseamos elegir como presidente a un General, acompañado por un conocido industrial que abogará por un gobierno que continúe o aumente los privilegios de la cúpula empresarial?
* ¿Continuamos con el actual gobierno que permitió el alto costo de vida, la no actualización salarial, la prevalencia del interés particular e individual sobre el interés social?
* ¿Votamos por una mujer de origen étnico, conocida internacionalmente, medio empresaria, a quien le acompaña un empresario agrícola súper conservador; es decir, votamos por dos personas que en el fondo no son compatibles?
* O por último, ¿votamos por un candidato que en las encuestas no haya logrado que la intención de voto le fuera favorable para aparecer en los primeros cuatro lugares, porque es nuestra opinión?
En todo caso, este será el momento de la verdad, donde ejerciendo nuestro deber y derecho de votar, determinaremos el futuro de Guatemala por cuatro años.
En la tercera y cuarta papeleta elegiremos diputados nacionales y distritales. ¿Debemos considerar si queremos o no una aplanadora en el Congreso o por el contrario, queremos que el Presidente o Vicepresidente sean, con nuestro voto representado en el Organismo Legislativo, fiscalizados, controlados y así producir un balance para que el poder no se concentre?
En otras palabras, decidimos votar de forma cruzada; es decir, votaremos por una fórmula presidencial y no votaremos por ese mismo símbolo para diputados.
Perfectamente podemos dividir, cruzar nuestro voto en estas últimas dos papeletas, no tiene por qué ser el mismo símbolo que marquemos para el listado nacional y distrital. Especialmente, en el listado nacional, por ser la misma papeleta en todo el territorio, debemos analizar quién lo encabeza, quién va de segundo, tercero, cuarto y quinto lugar, porque nuestro voto puede estar eligiendo como diputado no al primero, que casi seguramente quedará electo, sino al segundo, tercero o cuarto, inclusive al quinto; nuestro análisis debe evaluar quiénes van después del primero y así evitar el voto de arrastre por alguien que no deseamos elegir.
En conclusión, el voto cruzado puede ser por diferente partido en cada papeleta, según los candidatos, y ser nuestra acción analítica para que en Guatemala la división de poderes se incremente, se fomente, de tal forma que el poder no se concentre.