De los gigantes emergentes y decadencia del imperio


Liam Halligan y Hellen Power ?que escriben para el rotativo londinense The Daily Telegraph? en un artí­culo publicado el pasado 29 de julio, aseguran que «todo el mundo sabe que China, Rusia e India están creciendo muy rápido. Pero no se ha enfatizado lo suficiente ?agregan? que estos ’gigantes emergentes’ se encuentran en el centro de la más acelerada revolución industrial que el mundo haya jamás conocido».

Ricardo Rosales Román

El analista Alfredo Jalife-Rahme, se ha ocupado de ir sistematizando estos indicadores y en la columna que publica en el diario mexicano LaJornada, ha abundado en opiniones al respecto.

Según Jalife-Rahme, Halligan y Power admiten que en «estos dí­as prevalece un nuevo orden económico mundial» que gira alrededor del «crecimiento supercargado» derivado de las «inmensas cantidades» de lo que «están exportando» China y Rusia: «desde materias primas hasta productos terminados». En ese marco, dicen, «han construido enormes superávits comerciales y reservas de divisas foráneas. Cuando se expresan en dólares ?escriben?, sus economí­as todaví­a son pequeñas frente a sus competidores occidentales. Pero cuando se miden en ’poder de paridad de compra’, que toma en consideración los precios locales ?agregan?, los ’gigantes emergentes’ son colosales».

Para el rotativo londinense, «la prevalencia» de ese «nuevo orden económico mundial» favorece a la trí­ade que integran Rusia, India y China, conocida como RIC. Los periodistas citados refieren que «China le está ganando la partida a EU rápidamente. India es la cuarta economí­a más grande del mundo y Rusia la séptima». A ello añaden que «desde hace 10 años, el crecimiento de Gran Bretaña y EU (muy similar al de Alemania y Japón) ha sido de 5 y 4 por ciento» y que, aunque lo consideren ’razonablemente vigoroso, ha sido sobrepasado’ por la trí­ade del RIC con un crecimiento de tres dí­gitos».

Jalife-Rahme, en su libro Hacia la desglobalización, considera que el «nuevo barómetro’ del poder del siglo XXI» lo determinan «las cuantiosas reservas de los gigantes emergentes» que tanto «asombran» a Halligan y a Power. Según el apretado resumen contenido en su columna del pasado 1 de agosto, 10 paí­ses son los que «conforman más de 50 por ciento del total de 6.2 millones de millones de dólares» de reservas en el mundo. China, ocupa el primer lugar; Rusia, el tercero; India, el sexto. Gran Bretaña ha quedado relegada a un décimo tercer lugar y Estados Unidos a un «vigésimo sitial» con un equivalente, respectivamente, al «5 por ciento y casi 3.5 por ciento en relación al ’circuito étnico-chino» (integrado por China, Hong Kong, Macau, Taiwán y Singapur) y cuyas reservas equivalen «al 30.5 por ciento del total mundial y más del doble» de las de Japón.

En cuanto a sus superávits comerciales, Halligan y Power «ponen de relieve que mientras China, Japón y Alemania se ubican en los tres primeros lugares del mundo», Gran Bretaña y Estados Unidos «se hunden en los lugares 161 y 163 del sótano mundial» con «déficit de 58 mil millones de dólares y 862 mil millones de dólares», respectivamente, y cuyas cifras son de lo más engañosas, «ya que el diferencial de Washington con Londres es de casi 15 veces».

Como sostiene Halife-Rahme, esto quiere decir que «la economí­a estadounidense es parasitaria y depredadora a todas luces, lo que ha desequilibrado y transgredido los intercambios comerciales y financieros, sin contar su permanente flagelación bélica que ha fracturado la armoní­a del planeta».

Lo anterior, en su conjunto, pone al descubierto la decadencia del imperio más poderoso de la historia y sus aliados más cercanos e incondicionales. Lo nuevo de la situación en el momento actual es la conformación de ese nuevo orden económico mundial con los gigantes emergentes a la cabeza en desafiante e inédita expansión.