Deseo referirme a un conflicto de dimensiones históricas que juega un papel de primer orden en la estabilidad mundial: Medio Oriente. Ampliamente discutido y definido por los teóricos. A lo largo de todos estos años de conflicto encontraríamos recurrentemente una palabra clave: PAZ, sustantivo que se ha resistido a su conjugación durante los últimos 58 años desde la resolución de la ONU sobre el futuro Gobierno de Palestina de 1947 hasta las declaraciones de Sherm El Sheik en Egipto.
En el lenguaje de la región, paz significa generalmente mi paz. Todos la desean, pero pocos están dispuestos a tomarla en consideración antes de haber conseguido los objetivos que cada parte considera necesarios para su supervivencia. En boca de ambos contendientes, paz significa generalmente victoria y, por lo tanto, en último análisis, confrontación.
Sin embargo, hubo algunos momentos en los que la paz parecía al alcance de la mano; y no estoy pensando en la infinidad de contactos que tuvieron lugar entre los contendientes durante más de 50 años, sino en unas cuantas circunstancias en las que se daban, o parecían darse, las condiciones para llegar a un acuerdo. Guerras cinco (1948, 1956, 1967, 1973 y 1982) e Intifadas dos (1987, 2000), las ocasiones fallidas fueron al menos cuatro.
De las reservas de petróleo mundiales conocidas, 65% se encuentra en Medio Oriente, lo que al parecer motivó la invasión de los Estados Unidos en Irak. Otro elemento importante en el pasado y que sin lugar a dudas generará conflictos en el futuro es el del vital líquido ?el agua?. Los tributarios del río Jordán y los acuíferos de Cisjordania así como el Kineret o Lago de Galilea son extremadamente importantes para la subsistencia de los pueblos carentes de este recurso hídrico.
Mas allá del conflicto palestino israelí, se encuentra el elemento geopolítico que genera un efecto dominó: Palestina e Israel hacen frontera con Jordania (recordemos la aparición de Al Qaeda en Amman) Jordania a su vez hace frontera con Irak, nación sumida en el caos y el terror otrora Suniita hoy en pugna de poder con los Shiitas , Irak colinda con Irán (Estado Teocrático Fundamentalista Shiita ?muy probable objetivo militar norteamericano? y con capacidad de enriquecimiento de uranio, y cuyas autoridades exhortan a la desaparición del Estado Sionista y del Gran Satán como suelen llamar a los Estados Unidos. Irán hace frontera con Afganistán ?no hay que subestimar las posibilidades de los Talibanes ni mucho menos sus vínculos con Al Qaeda?. Afganistán con Pakistán quien a su vez sostiene una seria disputa territorial con la India (2 potencias nucleares y quienes han coqueteado con la idea de lanzárselas mutuamente). No olvidemos que al Sur de estos estados se encuentran los países del Golfo, Kuwait, Bahrein, Qatar, Emiratos írabes Unidos, Omán, Yemen, Arabia Saudita (importantísimos por su visión Wahabista del Islam, cuna del integrismo) sin dejar de mencionar a Egipto con su Presidente vitalicio sumido en la pobreza. No se nos olvide finalmente en este rompecabezas a Líbano y Siria que juegan un papel importante en la Yihad Islámica y los grupos beligerantes que operan a lo interno de Israel.
Para efectos de prospectiva y estrategia en otras columnas habré de abordar sobre la construcción de agenda internacional y el peso que desde la política exterior se debe jugar.