Logí­stica e información son cruciales para el 9 de septiembre


Como se ha venido especulando a través de distintos medios, las pugnas entre los Magistrados del Tribunal Supremo Electoral y las Reformas a la Ley, hacen pensar que la fiscalización de las mesas receptoras, la tabulación de datos y la forma cómo éstos se vayan dando a conocer es un tema peliagudo en el que habrá que tener los ojos bien abiertos para evitar manoseos y sorpresas. El ejemplo de México en las pasadas elecciones muestra de sobra que imprevisiones aún contando con la más sofisticada tecnologí­a electrónica pueden sembrar dudas sobre el proceso. Ligereza de información usada como estrategia para sorprender a un opositor puede significar, en determinado momento, cambios cruciales, no digamos otro tipo de irregularidades como las que se daban en el pasado, por cierto no tan pasado.

Mario Castejón

Si en el «sprint» final se mantiene una diferencia significativa como la actual entre el lí­der de las encuestas ingeniero ílvaro Colom y el general Otto Pérez Molina que le sigue a más de 10 puntos reales el dí­a de hoy, ?creo que así­ va a suceder? ese hecho podrí­a ayudar al Tribunal Supremo Electoral a tener menos vacilaciones y dudas en sus procedimientos. Sin embargo, si se estrechara el margen entre ambos candidatos, podrí­a ser más difí­cil de manejar el escenario al Tribunal Supremo Electoral, ya que no se siente el peso de aquel Tribunal Electoral que inició el llamado «camino democrático» en la década de los 80’s, no se le percibe autoridad polí­tica, en otras palabras no infunde confianza.

De hecho las reformas de la Ley Electoral acercando la urna al domicilio del votante y el invierno en su plenitud serán un factor a tomar en cuenta. El aumento a 1019, las circunscripciones en donde se están agregando aldeas, caserí­os y cantones implica mayor personal por parte del Tribunal Supremo Electoral y un mayor número de fiscales de las organizaciones polí­ticas. El traslado de material electoral representa un gran esfuerzo de logí­stica y se esperarí­a que las autoridades de Gobernación puedan garantizar el traslado de estos materiales a las mesas receptoras las que han sido aumentadas hasta 13 mil 756 en lugar de las 8 mil 900 del año 2003.

Considero que las autoridades del Tribunal Supremo Electoral deben estar trabajando 60 minutos cada hora, 24 horas diarias para tener tiempo y realizar una tarea que está supuesta a realizarse en un mí­nimo de 9 a 12 semanas. El padrón electoral ya fue entregado y los números indican 5 millones 990 mil 031 empadronados, de los cuales la gran mayorí­a se encuentran en el departamento de Guatemala siguiendo en su orden San Marcos, Huehuetenango, Quetzaltenango, Alta Verapaz, Quiché y Escuintla, hasta completar los veintidós.

El número mayor de electores, 1 millón 215 mil 689, se sitúan entre los 18 y 25 años de edad. Entre los 26 y 30 años existen 795 mil 523 electores y entre los 31 y 35 años 682 mil 285 y así­ van descendiendo por grupos de edad hasta el último grupo entre 66 y 70 años que cuenta con 188 mil 686 electores. Vemos pues por estos números en relación al padrón electoral, la potencialidad de los siete departamentos mencionados anteriormente y los grupos situados entre los 18 y 35 años de edad.

En departamentos del occidente, el invierno y cualquier desorden meteorológico podrí­a tener consecuencias, por lo que los encargados de Estrategia y Logí­stica deben prever cualquier situación que impida a sus electores llegar a las urnas. Es sabido que existen 125 lugares con problemas de acceso y prácticamente dentro de estos, seis lugares ya fueron descartados por inaccesibles. Las mismas autoridades de Gobernación no se comprometen a garantizar seguridad en el transporte de materiales sino solamente a mantener el orden en las mesas electorales, para lo cual se supone que están capacitando a unas 70 mil personas. Por otra parte, la llamada «actualización» del padrón electoral que no es más que llevar la urna lo más cerca de la vivienda del votante, se cumplió únicamente en el 59% de los empadronados, la mayorí­a de ellos habitantes en el área urbana.

Uno de los puntos álgidos para el Tribunal Supremo Electoral según lo señalado es el traslado rápido y seguro de la papelerí­a que por razones obvias exige más personal y más cuidado evitando que los resultados se retrasen y que esto principie a crear incertidumbre entre los votantes y entre los operadores internos de los partidos, recordando que aún cuando se cuente con tecnologí­a electrónica, los que alimentan esa tecnologí­a son hombres que por la misma condición humana son falibles o susceptibles de falsear datos a propósito. El papel de los fiscales y las autoridades es vital, particularmente el caso de la UNE y ílvaro Colom que está en el ojo de sus enemigos polí­ticos soportando campañas desleales y no cuenta con el apoyo oficial ni de otras instituciones que tienen organización en las áreas rurales.

Este es un llamado de atención a los encargados de Logí­stica y Estrategia de partidos como el caso de la UNE que no cuenta con ese apoyo oficial, porque existen dudas sobre la capacidad del Tribunal Supremo Electoral en poder garantizar los resultados, y repitiendo otra vez, éstas son: que el padrón electoral sólo fue depurado en poco más del 50%, que los encargados de mesa están siendo capacitados tardí­amente y que existen dudas en relación al traslado de las boletas en aquellos lugares de alta ruralidad, lo cual podrí­a ser agravado por las condiciones del clima y no digamos lo que vendrí­a a representar un apagón, recordando que el del año 95 nunca fue esclarecido. ílvaro Colom y Rafael Espada están haciendo un gran esfuerzo luchando contra enemigos poderosos que han desatado una campaña carente de ética en su contra y luego tendrán que luchar para prever sorpresas como aquellas del prestidigitador metiendo la mano en el sombrero, esta vez será en la urna, no para sacar conejos sino para sacar o meter votos y escamotear así­ un triunfo en el que muchos creemos. A José Carlos Marroquí­n encargado de Estrategia de la UNE y por lo tanto muy implicado en toda la Logí­stica, le espera un 9 de septiembre que recordando lo escrito unos dí­as atrás a propósito del Dí­a D, podrí­a ser para él, el dí­a más largo del siglo. Mucho ojo pues y ¡buena suerte!