«Conviertan el anhelo en m s trabajo. Conviertan la esperanza en m s esfuerzo. Conviertan el impulso en realidad concreta. A los que a£n est n marginados les digo: ’Vengan, hay un lugar para cada uno en la construcci¢n de la nueva sociedad».
Mensaje del ex presidente chileno Salvador Allende a la juventud.
rmarroquin@lahora.com.gt
El Foro Permanente de Partidos Pol¡ticos lanz¢ oficialmente una campa¤a publicitaria que busca incrementar la participaci¢n de las y los j¢venes durante las pr¢ximas elecciones generales. ¨Crees que la pol¡tica est enferma? Esta es una de las preguntas principales que sonar en la radio y que se apreciar por televisi¢n y vallas p£blicas.
De acuerdo con el Tribunal Supremo Electoral, el 44% de las personas empadronadas tiene entre 18 y 35 a¤os. La juventud guatemalteca tendr la oportunidad de determinar los resultados de esta pr¢xima contienda.
Sin embargo, el mismo sistema pol¡tico, econ¢mico y social de nuestro pa¡s ha hecho que las y los j¢venes se interesen cada vez menos en los asuntos de la agenda nacional. Para la mayor¡a, la cuesti¢n pol¡tica es un asunto viejo y aburrido, y la participaci¢n en los puestos de poder es tan inalcanzable como las mismas oportunidades de desarrollo.
Algunos medios de comunicaci¢n reflejan y reproducen esta realidad al brindar a la juventud solamente dos caminos: la parranda en la Zona Viva o Cuatro Grados Norte cada fin de semana, o las actividades delictivas en las principales reas rojas de la ciudad a trav?s de las maras. Parece que no existe otra opci¢n.
El desinter?s pol¡tico de la juventud no es la consecuencia de actos inocentes y accidentales, es el resultado de un proyecto de los grupos de poder tradicional para coartar un derecho constitucional y mantener a la poblaci¢n sumida en la miseria, la ignorancia y la apat¡a.
Analistas han se¤alado que los actuales partidos pol¡ticos responden a caudillos y mantienen una estructura vertical de subordinaci¢n, lo que contradice su funci¢n legal de educar a la poblaci¢n en la cosa pol¡tica y de construir ciudadan¡a.
En la actualidad, no basta el inter?s individual y el buen empe¤o para lograr una participaci¢n dentro de los partidos pol¡ticos. Algunas mujeres y varios sectores sociales han insistido en la necesidad de implementar medidas de discriminaci¢n positiva para garantizar una inclusi¢n real de todos los sectores sociales.
La mayor¡a de las y los j¢venes que representan a las agrupaciones partidarias en la comisi¢n espec¡fica del Foro Permanente, reconocieron que dentro de sus mismos partidos la cosa es color de hormiga.
Esta campa¤a de participaci¢n puede apreciarse como un buen primer paso, sin embargo, elegir y ser electos o electas no es producto que pueda promocionarse a trav?s de la publicidad y con acceso £nico para quienes tienen mayores recursos econ¢micos.
Una verdadera democracia debe brindar las mismas oportunidades de participaci¢n a toda la poblaci¢n, y Guatemala no avanzar en este aspecto hasta que no quede claro que la juventud es, principalmente, ciudadana y no consumidora.