La CICIG y la soberaní­a


Un tema que se estuvo esgrimiendo para la oposición a aprobar por el Congreso de la República, la CICIG fue el de la soberaní­a nacional, lucha que si la miramos desde otro ángulo fue aleccionadora, porque demostró el uso de pulsos polí­ticos que no se dan con frecuencia y la disciplina partidista que no se observaba desde los tiempos parlamentarios con el Partido Revolucionario, porque el MLN, otro partido fuerte, en más de una ocasión tuvo insubordinaciones a la hora de las votaciones parlamentarias.

José Antonio Garcí­a Urrea

Pero retornando al punto de la soberaní­a nacional, esta se ha perdido de diferentes formas sin que haya una voz que abogue por su respeto, tal el caso, se me ocurre, de la dolarización. Según la Carta Magna, la moneda de curso legal en Guatemala es el Quetzal, pero vemos a diario los desplegados de prensa en donde los productos son publicitados en dólares, y si se inquiere ví­a telefónica contestan que el precio es de tantos dólares. Lo mismo ocurre con los alquileres o compra-venta de las casas: «vale tantos dólares». Eso a mi juicio está en contra de nuestra soberaní­a por la devaluación del Quetzal.

Tenemos también por caso la cantidad de monopolios impuestos por transnacionales, que también a mi leal saber y entender son atentados en contra de nuestra soberaní­a nacional, pues la Constitución Polí­tica de Guatemala los prohí­be, pero tampoco se hace algo por evitarlos, e incluso, hilando fino, hasta los vuelos de la aviación comercial o turí­sticos están en la misma lí­nea porque están «violando» nuestro espacio aéreo o los barcos nuestras fronteras marí­timas, y así­, hay otros casos, que si queremos retorcer las leyes en favor de nuestros intereses personales, se hace, aunque son casuí­sticos.

Pero lo importante es que privó la razón en el caso de la CICIG, y fue aprobada su creación.

GOTITA: El busto de Méndez Montenegro, a inmediaciones de la Municipalidad capitalina, se volvió eso: un busto negro.