La población guatemalteca avanza en forma paulatina para comprender su integración multicultural y, en este contexto vinculado a la firma de los acuerdos de paz, destaca la importancia de impulsar los derechos y libertades fundamentales de los pueblos mayas. Este hecho explica la importancia de la decisión adoptada por la asamblea general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), de proclamar en diciembre de 1993 al 9 de agosto como Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo. Su propósito es romper cualquier silencio para el impulso de sus derechos culturales, políticos, sociales y económicos.
El criterio de la ONU tiene especial significado para Guatemala por sus especiales características de ser una nación multicultural y permite evaluar el cumplimiento de los acuerdos de paz donde se estableció el respeto a la dignidad y cultura de la población maya. Este aspecto también señala como relevante la adopción por parte del Estado guatemalteco para ratificar el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), relativa a los pueblos indígenas y tribales de países independientes.
Los diferentes sectores de la sociedad guatemalteca deben analizar la presencia o no de cambios en la situación socioeconómica de la población maya. La realidad indica la persistencia de pobreza y pobreza extrema, inequidad, carencia de educación, salud, y otros servicios sociales básicos, así como los concernientes al entorno natural.
Para algunos investigadores de la cultura maya, después de la firma de los acuerdos de paz, se han abierto breves espacios de apertura y desarrollo; sin embargo, debe señalarse que no se han anulado diferentes formas de discriminación contra hombres y mujeres mayas adultos, así como menores de edad. Sus rasgos en la tez, vestido e idioma, son elementos para ubicar como indígena a una persona y asumir actitudes que contravienen las leyes guatemaltecas y convenios internacionales contra la discriminación. El acuerdo de la ONU relativa a los pueblos indígenas debe ser motivo de análisis para comprender la necesidad de anular la exclusión social.
Los pueblos mayas de Guatemala tienen derecho a la libre determinación y al impulso de su cultura según sus valores y creencias, de acuerdo al desarrollo sustentable para garantizar la presencia de las presentes y futuras generaciones. Su cosmovisión incluye otorgar un especial valor a la vida, el fortalecimiento de su espiritualidad y el respeto a la memoria de sus antepasados.
Los pueblos mayas en Guatemala continúan siendo vulnerables en el contexto de la sociedad guatemalteca. Ante esta situación y considerando la proximidad de las elecciones, quienes se presentan como candidatos o candidatas deben estudiar con detenimiento, de manera integral, las causas socioeconómicas y políticas que han originado actitudes contra la población maya. La discriminación vulnera la Declaración Universal de Derechos Humanos.