Candidatos generan desencanto y frustración


Las últimas actuaciones de los dos candidatos presidenciales que figuran como punteros en las encuestas electorales han aumentado el sentimiento de desencanto y frustración que existe en la población como consecuencia del pobre desempeño de los polí­ticos.

Félix Loarca Guzmán

Por una parte, se ha erosionado de manera muy significativa la imagen del ingeniero ílvaro Colom abanderado de la Unidad Nacional de la Esperanza, UNE, pues mientras anunciaba públicamente la simpatí­a para la creación con apoyo internacional de la Comisión contra la Impunidad, los diputados de su partido se pronunciaban en sentido adverso en el Congreso de la República. Ese hecho hizo aflorar el escaso o nulo liderazgo del candidato en el seno de esa bancada legislativa.

Entre tanto, el general Otto Fernando Pérez Molina, candidato presidencial del Partido Patriota, ha tenido algunos tropezones verbales que seguramente van a repercutir negativamente en la intención de voto de los guatemaltecos. En efecto, este aspirante presidencial incurrió en una graví­sima contradicción al ser entrevistado el domingo pasado en un programa de televisión.

En esa ocasión aseguró que de llegar a la Presidencia no aumentarí­a los impuestos fiscales. Sin embargo, ante la sagacidad del licenciado José Eduardo Baldizán, uno de los panelitas invitados, quiso retractarse diciendo que por ahora no ha pensado en un incremento de las cargas tributarias, pero que si la sociedad civil lo decide en el futuro a través del pacto fiscal, ello serí­a otro tema. Sus frágiles respuestas con relación a este asunto lo dejaron mal parado pues su postura dubitativa da lugar a desconfianza en un tema tan sensible como el de los impuestos.

Asimismo, habló con medidas verdades al afirmar que Guatemala es un Estado capturado por el crimen organizado, por la corrupción y por la impunidad, aseverando que ello «nos trae la pobreza y la pobreza extrema».

Es cierto que el Estado ha sido capturado, pero no sólo por esos grupos y fenómenos, sino esencialmente por la clase económica dominante que es la que al final gobierna tras bambalinas y que también financia candidatos. En ese sentido, es mucho más coherente una reciente declaración del licenciado Marco Vinicio Cerezo Blandón, candidato presidencial de la Democracia Cristiana, quien dijo que Guatemala es el Estado más pequeño, más débil y más pobre de toda América Latina como consecuencia de 17 años de gobiernos de derecha de corte neoliberal que lo han desmantelado y lo han empobrecido utilizando el presupuesto de la Nación para los negocios de una minorí­a privilegiada. (La Hora. 25 julio 2007).