Grata misiva


Grecia Aguilera

Fue muy agradable para mí­ recibir una hermosa carta de parte de don Luis Beltranena Valladares. En el inicio de esta misiva anota: «Me pareció de una exquisita belleza literaria la columna «Gloria Vengada». Sólo alguien muy amante de la música pudo haber escrito algo tan sentido respecto al recién desaparecido maestro Rostropovich.» Y tiene mucha razón don Luis, porque la música es parte esencial de mi vida; no imagino el diario vivir sin la intensa y hermosa música, sin la obra de los colosales compositores universales. Desde niña fui admiradora de ese arte que lleva en sus sonidos la intelectualidad, la emoción, el sufrimiento, la percepción o el gozo que cada compositor ha vivido y ha deseado comunicar a los demás, y al ser esos sentimientos y deseos genuinos, la música transmite verdad, realismo. Y es entonces cuando una ejecución musical llega a tocar el espí­ritu y el alma, y hace sentir, dependiendo del ánimo musical, ternura y sosiego, melancolí­a y añoranza, tristeza, dolor, í­mpetu y fogoso frenesí­ o incluso placer en lo draconiano. Mi devoción a la música fue acicate para que en el mes de agosto de 2001, fundara el programa radial «Tribuna del Jazz», el cual conduzco con el nombre artí­stico de Samantha Terry, y que se transmite como colaboración a través de Radio Faro Cultural, los dí­as sábados, a partir de las 18:00 horas. Uno de los objetivos de este concepto cultural, es dar a conocer al distinguido público oyente las improvisaciones, las creaciones magní­ficas y admirables que han quedado grabadas en la historia de la música; a los brillantes improvisadoras de jazz, así­ como también a los maestros músicos que dan el maravilloso ejemplo al tocar música académica y música jazz, entre ellos: André Previn; Itzhak Perlman; Keith Jarrett ó Chick Corea, quien interpreta por ejemplo con gran sensibilidad el concierto número 23 en La mayor, Kí¶chel 488, original del maestro de la armoní­a y de la melodí­a, el compositor austrí­aco, Wolfgang Amadeus Mozart. En este concierto el pianista Chick Corea toca junto a la Orquesta de Cámara Saint Paul dirigida por el músico polifacético Bobby Mcferrin. Friedrich Nietzche, pensador, creador de una gran obra filosófica y metafí­sica, escribió acerca de la música: «…y finalmente soy un viejo músico, para el que no existe otro consuelo sino los sonidos… ahora la música me entrega sensaciones que, en sentido propio, jamás habí­a tenido… La vida sin música, es simplemente un error, una fatiga, un exilio…» Volviendo a la hermosa carta que me enviara a Diario La Hora, don Luis Beltranena Valladares, continúa escribiendo: «No creo estar errado si presumo que usted es hija del incomparable cronista de El Imparcial, León Aguilera y de su musa, la exquisita poeta Marí­a del Mar; pero si no fuese así­, por sus letras lo merecerí­a, que aún hay nichos sin llenar en la academia de la Lengua, a la que dedicaran tanto, mi padre, Luis Beltranena Sinibaldi y mi tí­o abuelo `Chescarrillo´, don Antonio Valladares Rubio.» ¡Gracias a Dios no está errado! Decidí­ compartir con mis amigos lectores parte de este valioso documento porque realmente me siento muy honrada de haberlo recibido. Mi agradecimiento es eterno, pues los conceptos de don Luis me han llenado de satisfacción y ánimo para continuar escribiendo. Como muestra de mi gratitud adjunté a la respuesta de la carta un poema que escribí­ dedicado a la música: «Â¿De dónde viene la música?/ de las galaxias/ del polvo cósmico/ de la eternidad/ viene la música./ ¿De dónde viene la música?/ de universos primitivos/ de selvas titilantes/ de seres mágicos/ viene la música./ ¿De dónde viene la música?/ del viento al golpear los árboles/ del murmullo de las aguas/ del fragor interno del planeta Tierra/ de la voz de Dios/ viene la música.»