El acaecimiento de ciertos fenómenos naturales escapan por completo al control del conocimiento humano, por muy avanzada que se encuentre la ciencia, como el caso de los terremotos, que es imposible predecir con absoluta precisión.
Por supuesto que ante ese estado de indefensión de la humanidad, en todos los países del mundo se han adoptado medidas encaminadas a la prevención de desastres, como ocurre en Guatemala con la Conred, que recomienda las medidas que se deben tomar al ocurrir calamidades.
Cabalmente un fenómeno geológico nocivo para el ser humano se detectó en colonias de los municipios de Mixco y de Chuarrancho, al descubrirse en varios pozos que surten de agua potable a las comunidades que ya se identificaron, un metaloide pesado denominado arsénico, que tiene cierto grado de toxicidad y que si se consume habitualmente durante períodos prolongados, es decir, más de tres décadas, puede causar severos daños a la salud.
Afortunadamente, médicos y especialistas del Ministerio de Salud Pública que se percataron de este problema no procedieron con parsimonia ni intentaron ocultar la gravedad de la situación prevaleciente, sino que de inmediato se pusieron en contacto con las autoridades edilicias de Mixco y Chuarrancho, para que éstas, a su vez, adoptaran las decisiones correctivas.
Desconozco las causas por las cuales el alcalde de Chuarrancho ignoró la voz de alerta de los médicos de Salud Pública, mientras que el alcalde Amílcar Rivera, de Mixco, convocó a su cuerpo técnico, para adoptar decisiones urgentes encaminadas a encarar el fenómeno natural, y en conferencia de prensa dio a conocer la magnitud del problema, a la vez que se abocó con otras autoridades del mencionado ministerio de Estado, con funcionarios y técnicos del Insivumeh, con los cuales sostuvo una reunión de trabajo, a la que tampoco asistió el jefe del ayuntamiento de Chuarrancho, aunque luego se puso en comunicación con su homólogo de Mixco, para hacer causa común en el caso de los pozos contaminados, anteponiendo los intereses colectivos a consignas políticas. Rivera, es del Partido Patriota; Arnoldo Medrano, de la UNE.
Infortunadamente, contra su natural llaneza en su trato con los periodistas, el director del Insivumeh no autorizó la presencia de reporteros en ese encuentro.
Al margen de esa falta de tacto y de limitar el libre acceso a las fuentes de información, lo importante es que, independientemente de banderías políticas, las municipalidades de Mixco y Chuarrancho y el Ministerio de Salud Pública están trabajando al unísono, para obtener el financiamiento que demanda la instalación de las plantas purificadoras, que deben entrar a operar a la brevedad posible, en defensa de la salud de los habitantes de las colonias que reciben agua contaminada.
Adicionalmente, el alcalde Rivera, en otra muestra de madurez cívica, invitó formalmente a todos los candidatos a ocupar ese cargo en el municipio de Mixco, para informarles con amplitud y detalle las características del fenómeno y de las acciones que se han adoptado, y con el fin de solicitar su colaboración, en lo que respecta a que influyan sobre sus partidarios, para que actúen con prudencia, que acaten las recomendaciones de la Municipalidad mixqueña y del Ministerio de Salud Pública, y que eviten propalar o darle crédito a versiones alarmistas.
Vale la pena mencionar que el alcalde Rivera ha recomendado a los vecinos que no beban agua de los pozos contaminados ni que preparen alimentos con ese líquido, pero sí puede utilizarse para todos los demás menesteres del hogar, incluso para bañarse.
Ignoro, también, si los candidatos a la alcaldía de Mixco acudieron a la cita con el actual titular del despacho, y si lo hicieron merecen la aprobación de todos los vecinos de ese municipio y de los guatemaltecos en general, porque de esa manera evidencian que es mayor su interés en la salud de sus electores, que sus preocupaciones meramente políticas.
Finalmente, conviene señalar que el metaloide denominado arsénico se encuentra en profundidades relativas de la superficie terrestre, de manera que cuando más hondo es el pozo, mayor posibilidad hay de que exista arsénico, que, además, es un fenómeno que se ha registrado en otros países del mundo. Pero es un problema que se puede resolver a corto plazo, cuando entren a funcionar las plantas de purificación.
(Un mixqueño pasado de copas le comenta a Romualdo Harcéniko: -Vuelvo a comprobar que el agua mata más gente que el guaro. ?¿Cómo así?, pregunta mi compadre. El borrachín repone: ?¿No has leído en la Biblia lo que pasó con el diluvio universal, pues?)