Gasolina y gas por las nubes


Una nueva escalada de precios concerniente a los combustibles esta vez rebasa pliegos anteriores, por cuanto la gasolina y el gas propano están en las nubes. Alineados los paí­ses que tienen el oro negro en sus confines, conforman un verdadero monstruo en contra de los dependientes.

Juan de Dios Rojas
jddrojas@yahoo.com

Llevan tiempo, décadas para ser más exactos de constituir la auténtica soga en desmedro de las economí­as precarias, en términos generales, particularmente de Guatemala. El alto costo de vida que se registra sin clemencia significa el factor poderoso que equivale a un desabarajuste enorme.

Interrogantes al respecto quedan sin la correspondiente respuesta que pudiese justificar tal problemón, capaz de hundir hasta el fondo a los connacionales pobres, y pobres en extremo. A donde veamos el panorama adquiere imágenes desconsoladoras, a punto de caer en un caos sin medida.

A propósito de la gasolina, según datos alarmantes, los expendios o gasolinerí­as se despachan con la cuchara más grande, habida cuenta que el galón supera los Q30.00. Sobre el tema cabe establecer el caso evidente que se debe, sin duda alguna a la libertad de precios, y que ¡viva la Pepa!

Del gas propano cuyo derivado del petróleo sentó sus reales en una inmensa mayorí­a de hogares, el desmedido incremento pasa a representar el porrazo tremendo a las espaldas dolidas de suyo de la clientela. Batió récord, nadie lo puede negar, si el de 25 libras subió a Q.100.00.

Las gasolinas, cabe mencionar, han tenido alzas y pequeñas bajas durante un largo tiempo, en medio de las consiguientes expectativas; no así­ el gas que lleva más de un año de congelarse, mejor dicho estacionarse los precios (Q.95.00 el de 25 libras) pese a la guerra que ocurre entre las empresas mayores.

La situación irregular en el amplio significado de la palabra, misma que origina las implicaciones severas, viene a ser un nudo ciego, dado que a nivel gubernamental nada de nada. La titular del ministerio de Energí­a y Minas ha dicho categóricamente que no está en sus manos una solución.

Aliviados estamos, lo más que hacen siempre que sobreviene un porrazo de esa naturaleza, sólo se limitan a anunciar nuevos precios y más escaladas, argumentando que escapa a su quehacer contrarrestar el merequetengue. Claro que hay mecanismos al respecto, pero no quieren aplicarlos, es la verdad.