Homenaje póstumo a Marí­a del Mar


Con motivo del VI Aniversario de la Asociación Cultural Vicenta Laparra de la Cerda (1831-1905) se realizó el homenaje también póstumo a otra de las excelsas mujeres guatemaltecas, Marí­a del Mar, de reciente fallecimiento, en la Hemeroteca Nacional «Licenciado Clemente Marroquí­n Rojas», conforme el programa elaborado, al respecto, que comprendió: Bienvenida y presentación de la mesa, por Alejandra Escobedo, de la Hemeroteca.

José Antonio Garcí­a Urrea

El saludo y dedicatoria del acto estuvo a cargo de la periodista Marí­a Eugenia Gordillo, directora de la Hemeroteca, quien resaltó la importancia de estas dos mujeres que han pasado constituir, entre otras, la diadema de luminosos diamantes que honran las sienes de nuestra patria.

A continuación, el licenciado Luis Maldonado de la Cerda, descendiente directo de doña Vicenta y Presidente de la Asociación Cultural que lleva el nombre de esta ilustre dama, pronunció unas palabras en las que dijo: «Comencé diciendo que apenas si podemos darnos cuenta de la velocidad del tiempo, al cumplirse hoy un mes del desaparecimiento, fí­sico de nuestra querida escritora y poetisa Marí­a del Mar, esa figura guatemalteca a la que llegamos a identificar con Vicenta Laparra de la Cerda. Jamás podremos olvidar, continuó, las magistrales interpretaciones que hiciera de los poemas de Vicenta Laparra de la Cerda, así­ como el haberle otorgado la Medalla de la Orden Vicenta Laparra de la Cerda. Mencionó también el licenciado Maldonado otros hechos de singular relevancia otorgados a Marí­a del Mar.

Dentro del programa elaborado para esta singular mañana, se contempló una prosa sensible a cargo de la doctora Sara Cabarrús de Ruiz y del doctor Fernando Girón. El encomio a Marí­a del Mar estuvo a cargo del periodista Luis Domingo Valladares Molina, director del telenoticiero Cuestión de Minutos. Por otra parte, la licenciada Grecia Aguilera, hija de Marí­a del Mar, hizo un recordatorio de su ilustre madre.

Para finalizar el acto, hubo toque de queda de un minuto, con clarí­n, y a continuación se procedió, en la sala principal de la Hemeroteca «Rigoberto Bran Azmitia a la develización de una fotografí­a de la ilustre recordada.