Desde el martes pasado se encuentra vigente el reglamento que completa la Ley de Seguridad para la aplicación del método especial de investigación de intercepciones telefónicas y otros medios de comunicación, ante el recelo de organizaciones civiles que velan por el respeto a los derechos humanos, pero con la aprobación de sectores que consideran que constituye una buena herramienta para la indagación criminal.
Si no se cometen abusos a la sombra de ese reglamento, el Estado se encamina a enfrentarse con rigor a la ola de criminalidad, y podrá avanzar más en este sentido al iniciar sus operaciones el Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala ?INACIF- que, entre otras funciones, tendrá a su cargo preparar la prueba técnico-científica para que el Ministerio Público pueda tener la capacidad de acusar y consignar a los tribunales de justicia a los delincuentes que sean capturados, a fin de que se sometan a juicios orales y públicos.
En la actualidad, de aproximadamente 3 mil denuncias que se presentan al año en el MP, sólo el 2% culmina en esta clase de debates, y muchas veces los fiscales no logran la sentencia condenatoria de los acusados de diversidad de delitos porque carecen de pruebas científicas que sustenten sus argumentaciones.
A causa de esa laguna técnica en la persecución penal, las bandas de criminales se burlan de la ley y de los tribunales de justicia, a la vez que los fiscales se encuentran con las manos atadas, porque no cuentan con los medios idóneos para basar consistentemente sus acusaciones, una de las causas que provocan constantes críticas contra el MP.
El INACIF está llamado sustentar la carga de la prueba, pero para que pueda ser efectivo y eficaz, no basta con tener el respaldo institucional y el compromiso del presidente de la Corte Suprema de Justicia, del Ministro de Gobernación, de la Defensoría Pública, del Fiscal General y de los presidentes de los colegios profesionales de Abogados, Médicos y Químicos Farmacéuticos, que integran su consejo directivo, sino que se requiere que al frente de la naciente institución se coloque a un experto en la materia que, además de contar con la experiencia y los conocimientos necesarios en materia de criminalística, también tenga los atributos precisos para enfrentar con valor y decisión el reto que significa el cargo de director del INACIF.
Cabalmente un amigo mío, que litiga en los tribunales de justicia en el campo penal, me visitó para entregarme la documentación que respalda las aspiraciones del criminalista Sergio Lima Morales, el fiscal que ha tenido a su cargo recuperar tierras del Estado que habían sido usurpadas por bandas de delincuentes, en Petén, para ocupar la posición ejecutiva en el INACIF, y quien durante 23 fungió de experto oficial en criminalística de los tribunales de justicia, así como jefe del Laboratorio de Investigaciones Criminológicas de la Policía Nacional Civil.
Ha participado en cursos, seminarios y estudios de combate a la criminalidad, y de esa cuenta, en su calidad de abogado experto criminalista fue ponente en un seminario del proyecto de legislación internacional sobre uso y tráfico de drogas en Latinoamérica y el Caribe, así como intervino en el curso especial sobre Planificación de política criminal en los planes de desarrollo de los países latinoamericanos, patrocinado por la ONU, y realizó estudios de especialización en Química Forense, impartido por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, además de ostentar una especialización forense en la formación sobre identificación de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, también financiado por la ONU.
El abogado Lima Morales es experto en documentocospía, balística planimetría, escena del crimen, retrato hablado, embalaje y protección de evidencias, conocimientos que ha utilizado como asesor y consultor técnico de compañías aseguradoras, establecimientos bancarios, industriales y comerciales, y consultor del Departamento Técnico Jurídico de la PNC y del MP, de cuyo consejo es miembro, elegido por el Congreso de la República.
Ignoro los nombres de los otros abogados que aspiran al cargo de director del INACIF y, por ende, desconozco su trayectoria; pero al leer la hoja de vida del criminalista Lima Morales me atrevo a aseverar que se trata de un profesional versado en la materia y con suficiente experiencia como para desempeñar las funciones que el cargo demanda a fin de encarar la delincuencia con energía e inteligencia.
(El penalista Romualdo Picapleitos asegura que la frustración del célebre jorobado de Notre Dame fue no haber estudiado Derecho).