Estoy usando los dos verbos para indicar lo que los maestros tienen que hacer antes de entrar al aula con los niños y los jóvenes.
La palabra PREPARAR significa «Prevenir, disponer o hacer algo con alguna finalidad». La palabra PLANIFICAR significa «Trazar los planos para la ejecución de una obra. Hacer plan o proyecto de una acción».
La planificación con fines educativos data desde el filósofo alemán Johann F. Herbart (1776-1841) y se distinguió por el desarrollo de una manera ordenada de instrucción que apoyó la idea de que los seres humanos podían aprender los códigos morales con la guía correcta. Por lo tanto, él creó su forma de cinco pasos para enseñar a los maestros cómo prepararse y planificar sus clases.
En los tiempos modernos se habla de Benjamim Bloom, John Dewey, Robert Gagne, Barak Rosenshine, Madeline Hunter y otros, como ponentes del mismo tema. ¿Cómo debe el maestro preparar y planificar, antes de trabajar con sus alumnos?
A mi juicio, el maestro tiene que tomar el tiempo necesario para meditar, pensar sobre el tema que tiene que presentar a los alumnos. Ese momento es visualizar mentalmente Cí“MO percibirán los alumnos el tema, que es de hecho, el contenido expresado en el currículo. Uso la palabra tema, porque es mucho más amplio que solamente datos e información para aprender y luego repetir en un examen de respuesta única.
¿Cuáles son los conocimientos adicionales que el maestro tiene que saber además de los contenidos?:
1. Conocer a cada alumno en las siguientes áreas: a. Los estilos de aprendizaje. ¿Cuál es su forma más fuerte de percepción? Aquí entran en juego todos los sentidos. Por lo tanto hay que pensar, al momento de planificar, cómo se van a utilizar todos los sentidos. b. ¿Cómo se utilizan las inteligencias múltiples en su planificación? Howard Gardner habla de nueve inteligencias. Las dos nuevas son INTRAPERSONAL Y EXISTENCIAL. c. Las ocho categorías del desarrollo neural de Mel Levine deben ser tomadas en cuenta para la planificación del maestro antes de entrar al aula, como un conocimiento previo de cada niño y joven, como parte de su correcta PREPARACIí“N y PLANIFICACIí“N. Obviamente hay que tomar en cuenta la Inteligencia Emocional de cada niño y joven. Es de suma importancia el hacerlo.
2. La metodología tiene que ser Activa, Interactiva, Participativa, Formativa, Multisensorial e Integradora: a. El maestro tiene que pensar cómo va a presentar en esa manera, el tema, a los alumnos. b. Es ciertamente centrado en el alumno y no centrado en el maestro. c. Hay que pensar si el tema está relacionado a los CONOCIMIENTOS DECLARATIVOS o CONOCIMIENTOS DE PROCESO.
3. Luego hay que incorporar en la Planificación las HABILIDADES DE PENSAMIENTO. Otra vez, es conocer a cada alumno para saber en qué nivel de desarrollo se encuentra cada quien. Para mí, son siete áreas de pensamiento las que hay que trabajar antes de tener un «Plan» para resolver situaciones difíciles y luego hacer la «Toma de decisiones». Suena muy elevado ¿Verdad? Sin embargo, los niños más pequeños tienen que pasar por un proceso de pensamiento, antes de decidir lo que van a hacer. Es por consiguiente, necesario que el maestro sepa todo ese proceso para guiar a cada niño y cada joven, en su educación integral.
4. Finalmente viene la Evaluación: La evaluación real es constante, tiene formas múltiples y es para EL MEJORAMIENTO del alumno; por consiguiente, los resultados tienen que ser informados de inmediato para que los ajustes, en la PLANIFICACIí“N, puedan hacerse también de manera inmediata. Las evaluaciones tienen que ir de acuerdo a Cí“MO se presentó el TEMA (contenido), Dí“NDE se realizó la actividad, ¿Cuál fue el PROPí“SITO, en ¿QUí‰ nivel se encontró cada niño o joven? Los alumnos tienen que DEMOSTRAR, EXPLICAR, ASOCIAR, APLICAR y COMUNICAR sus conocimientos. Eso es realmente evaluarlos integralmente.
En un breve espacio, ese es el proceso que un maestro tiene que pasar para PREPARAR y PLANIFICAR un tema, antes de entrar al aula e iniciar una clase con sus alumnos.