Una imagen vale más que mil palabras y un ejemplo mucho más que un sermón. Para qué quiere usted largas disquisiciones, argumentos, ideas y definiciones si la vida está siempre puntual enseñándonos. Por ejemplo, ¿sabe usted qué es la política? Eso es fácil de saberlo, sólo entérese lo que en días pasados le hicieron los del PAN a Arredondo y ya está. Esa fue una lección magistral de lo que en esencia es la política.
«Eso no es política, dirán algunos, es politiquería». Quizá, pero es lo más próximo que tenemos los mortales guatemaltecos para conocer en qué consiste el «arte de la política». Fíjese. En la vida política hay zancadillas, empujones, traiciones y muy pocas veces actos heroicos, amistosos y generosos. La regla es que quien se mete a ser político debe saber que frecuentemente existirá un «Bruto» dispuesto a dar la puñalada por la espalda. Creer lo contrario es ser ingenuo y quizá errar en la vocación.
El caso Arredondo es bello desde el punto de vista intelectual porque nos dice con pelos y señales qué es la política nacional. Advierte a las generaciones jóvenes a meditar la decisión de meterse en el avispero y redobla la guardia a quienes ya participan en el circo nacional. Arredondo en todo caso, si no ha sido un político sagaz e inteligente, al menos ha sido un gran maestro. Su sacrificio por enseñar a todos con su propia vida, con su experiencia, debe agradecerse ya que el ejemplo evita largas reflexiones, habitualmente peligrosas y extenuantes, para acercarse a la ciencia política.
En definitiva, ¿qué es la política nacional? Es lo que usted lee y mira a diario. Teorizar es un ejercicio de vagos, cuando basta encender la televisión y ver lo que los políticos hacen. ¿Insiste en definiciones? Aquí le van tres.
1. La política es el arte del aprovechamiento de las arcas nacionales para el buen vivir. El político es el que viaja gratis al extranjero, gana a granel y trabaja poco. Es el que obtiene enormes beneficios a costas de proyectos fantasmas, aunque guste de felicitaciones por trabajos inexistentes.
2. La política consiste en la ciencia especializada en la obtención de impunidad. El político es el que sabe sacar provecho de las debilidades del sistema y las usa en su beneficio. Es aquel que sabe manejarse en la sombra para obtener lo que quiere. El sigiloso por antonomasia.
3. La política es el saber que enseña a alcanzar el poder a cualquier precio. No importa las traiciones, la honestidad o la lealtad. Lo importante es obtener poder y ejercerlo, lo demás son ñoñerías conventuales, evidencia de tener «inmadurez política».
Ha visto. Las cosas en políticas no son tan complicadas. Aquí hay tanta luz que de repente deja enceguecido a más de alguno. No se equivoque, los políticos en el fondo también saben ser honrados (aunque sea a su manera).