El Instituto Guatemalteco Americano, IGA, es guiado por la dinámica promotora social y cultural, Ana Sylvia Ramírez, actual Directora General. Dentro de este edificio académico, ubicado en Ruta 1, 4-05, zona 4, se encuentra la Biblioteca Walt Whitman, un lugar completamente dedicado al estudio y a la investigación. Sobre los libros nos dice el escritor argentino Jorge Luis Borges: «De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro; los demás son extensiones de su cuerpo; el microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación». Así, la Biblioteca Walt Whitman es un santuario revelador para los amantes de los libros, para los pensadores. Fue fundada en 1945; posee una colección de más de 7 mil títulos divididos en biografías, literatura, artes, tecnología, entre otros; cuenta con enciclopedias, diccionarios, Atlas, así como también con revistas y periódicos nacionales e internacionales; incluye en su haber un video club con videos en VHS y DVD, libros de audio, en inglés y español, que contienen temas sobre economía, música y otros. La biblioteca realiza distintas actividades culturales, muy bien escogidas: conversatorios, recitales de poesía, presentaciones de libros, homenajes a destacadas personalidades y club de lectura, las cuales están dirigidas a maestros, escritores, artistas, estudiantes y al público en general. Cada mes su cartelera es variada e interesante. De todas las actividades hay una que sobresale, y es la que conmemora el nacimiento del gran poeta Walt Whitman, a quien la biblioteca del IGA debe su nombre. Esta actividad es una lectura de poesía bilingí¼e con la participación de reconocidas personalidades, quienes dan lectura de poemas de Whitman. Este 31 de mayo de 2007 se celebraron 188 años de su nacimiento y los artistas invitados, en el orden de actuación fueron: Grecia Aguilera, poetisa y musicóloga; Dick Smith, dramaturgo; Patricia Muñoz Meza, poetisa; Ian González, Maestro de Literatura Americana; Javier Payeras, poeta; Betsy Arroyave, actriz. Durante el acto fueron exhibidas diferentes ediciones de la obra monumental de Walt Whitman «Hojas de Hierba», entre las cuales destacó el volumen de la famosa casa editora española Aguilar, un libro muy bien conservado por su dueño, el doctor Fernando Girón Solórzano, actual presidente de la Asociación de Médicos Escritores y quien quiso compartir, mostrando ese día su valioso libro de colección, editado en 1960, muy bien confeccionado con sus finísimas hojas de papel cebolla, y un ensayo biográfico-crítico de Concha Zardoya y prólogo de John Van Horne, Agregado Cultural de la Embajada de los Estados Unidos de América en Madrid, en ese entonces. Fue una celebración maravillosa, en un ambiente verdaderamente sibarita. Este evento fue cuidadosamente organizado por el eficiente equipo de la biblioteca, encabezado por Lybny Mejía, director y Karla Lossi, encargada de las actividades culturales. Para finalizar la actividad interpreté un poema que escribí especialmente para Walt Whitman, titulado Sangre Verde: Walt Whitman/ sangre verde/ verde sangre/ hierba dual/ helecho cincelado/ de savia creadora/ yugo y fotosíntesis/ musgo cósmico/ humedad de selva/ valiente corteza/ tornado de pasiones/ palabra y tempestad./ Walt Whitman/ dermis y epidermis/ liana, hiedra/ polvo, tierra, sílice/ mente trepadora/ bejuco enroscado/ en bruma amanecida/ temblor estremecido/ ojos, voz, oído y canto/ de la naturaleza misma/ damajuana de los mares/ pergamino inmortal.