De directores de orquesta: Arturo Toscanini III


Continuamos en la columna de este viernes con nuestro homenaje al insigne director de orquesta sinfónica Arturo Toscanini, en los 50 años de su muerte. La música es como la vida dulce de Casiopea, esposa dorada, que es corola de luz, florecida semilla elaborando el surco que abraza la raí­z de mi vida, y es canción de estrella y rutilante flor incorporada a mi camino.

Celso Lara

¡Ese Toscanini no tendrá ni 20 años! ¿Cuándo y dónde dirigió ya una orquesta? Nunca y en ninguna parte fuera de la pequeña orquesta de ocasión que se habí­a formado en secreto alrededor del piano del alumno del Conservatorio, Arturo, Genio, para gozar en forma más matizada las partituras de óperas?, que él habí­a copiado, o, tal vez, las interpretaba tal y como las sentí­a, las partes para los amigos de aquellas clases sin profesor. Y en un concierto público de los alumnos del Conservatorio tocó un Andante y un Scherzo compuestos por él. Más este Arturo Toscanini no habí­a sido llamado a Rí­o de Janeiro en calidad de director de orquesta. No; ha actuado, y bien, de violoncelista en Sao Paulo.

Los músicos de la orquesta son, en su mayorí­a, italianos lo mismo que los cantantes y los empresarios. Más Luis Mí­guez, primer director de la orquesta, es brasileño. Y no es aceptado. Al llegar de Sao Paulo a Rí­o, su ciudad natal, empezó el altercado con el personal y declaró que dejaba de ser director de orquesta; en tal sentido, Miguez cree haber puesto a la compañí­a en un apuro.

Y es así­, Superti, segundo director de orquesta y coempresario, se dispone a dirigir el estreno de la compañí­a – «una representación de Aí­da»-, cuando se produce un escándalo, provocado por quienquiera que sea; Superti se retira. Mas cuando el personal tiene que renunciar a la función, esto significa el fin no sólo para esa noche toda esta gente extranjera se ve sin recursos y desamparada. El director de coro prueba la suerte. Es inútil: continúa el alboroto. ¿Qué hacer? ¡Ah!.. ¿No tienen en la orquesta a un violoncelo que les ha llamado la atención, músico que ha ensayado ya coros, y que lleva en el bolsillo un diploma que le hace acreedor a más que a tocar en la orquesta?

¡Que salga Toscanini a dirigir la orquesta! Le dan la batuta. Un muchacho de 19 años, casi un niño, actúa de director de orquesta: esto calma a la multitud alborotada de la platea y de los pisos.

Comienza la función. Aunque la información periodí­stica sobre esta escena que decide vida de Toscanini, es escasa, otras fuentes aseguran que la primera acción que ejecuta el maestro junto al atril de director es la de cerrar la partitura de un modo perceptible.

Arturo Toscanini actuó muchas veces durante esa temporada en el Brasil. En el anuario se citan las óperas Aí­da, Rigoletto, Il Trovatore, La Favorita, Marion de Lorme, La Gioconda, Fausto y los Hugonotes.