Guatemala, la eterna Cenicienta


Guillermo Wilhelm

Hay coyunturas dentro de la historia que los gobiernos no deben permitirse dejar pasar. Por eso dicen que la humildad es buena consejera y la soberbia enemiga certera. Cuando el huracán Mitch arrasó a varios paí­ses de Centroamérica, Guatemala fue uno de los más afectados por este fenómeno atmosférico, pero también el único en no solicitar a Estados Unidos los Programas de Protección Temporal. ¿Qué fue lo que pasó?, ¿cuál fue la razón por la que los gobiernos de Honduras y Nicaragua solicitaron los «TPS» y el de Guatemala se quedó impávido, volviéndose así­ indolente con sus propios ciudadanos, desaprovechando la mejor oportunidad que el Estado tuvo para legalizar temporalmente la situación de cientos de miles de guatemaltecos que ya se sabí­a viví­an en esa gran nación del norte? En esa época a nuestro Canciller no se le podí­a catalogar como miembro de la alta burguesí­a del paí­s, al contrario, fue esta élite la que siempre rechazó su nombramiento como titular del Ministerio de Relaciones Exteriores, a causa de sus ideas de izquierda según ellos. Tuve la oportunidad, aunque muy brevemente, de platicar con don Eduardo Stein antes de que fuera Vicepresidente, espero algún dí­a volver a tenerla para preguntarle qué sucedió en el tema migratorio cuando aquel desastre arrasó con el paí­s, y si estuvo en desacuerdo con esa polí­tica altiva de no solicitar los «TPS», de haber sido así­ y conociendo su calidad humana y profesional siempre me he preguntado por qué no se pronunció al respecto. Muchos aún recordamos las soberbias declaraciones de aquel mandatario que comunicaba que Guatemala no necesitaba de nadie para superar los efectos destructivos de aquel fenómeno atmosférico. Hoy podemos darnos cuenta que operativamente fue bien manejado, se logró despejar las principales carreteras en un tiempo bastante corto, pero la estrategia de nuestras relaciones exteriores en aprovechar esta coyuntura ha dejado mucho que desear.

Hace unos dí­as observando las noticias en CNN me enteré que los Programas de Protección Temporal (TPS) le fueron nuevamente prorrogados por otros 18 meses a hondureños, nicaragí¼enses y salvadoreños, eso es lo que me ha hecho recordar el Mitch y la manera tan desafortunada en que se manejó el desastre con relación al tema migratorio, y es cuando confirmo que es en esas coyunturas cuando más se requiere de nuestros gobernantes el más profundo pensamiento, donde el orgullo no nuble a la razón y la humildad permita esa reflexión y abra así­ el corazón hacia quien ha permitido que lleguen a tan elevada posición, que es por supuesto ese pueblo que los elige.

Hoy, mientras una buena parte del resto de los ciudadanos centroamericanos no temen ser deportados por estar protegidos por los Programas de Protección Temporal, la gran mayorí­a de guatemaltecos en Estados Unidos se encuentran sufriendo un verdadero delirio de persecución, las redadas a la orden del dí­a les impiden llevar una vida normal, algo verdaderamente innecesario cuando se tuvo la oportunidad de tener a este conglomerado de conciudadanos en igualdad de condiciones a hondureños, nicaragí¼enses y salvadoreños.