Respuesta a 10 preguntas fundamentales sobre la CICIG (III)


En los dos artí­culos anteriores he respondido a siete de esas diez preguntas, que la Presidencia de la República califica de fundamentales sobre la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Comisión que está por crearse y a cuyo efecto el Ejecutivo envió una iniciativa del Congreso de la República para su aprobación, sin que a la fecha se haya logrado ésta.

Alfonso Bauer

Para quienes no hayan leí­do mis respuestas anteriores, les informo, en resumen: A la pregunta 1. ¿Es la CICIG lo mismo que la CICIACS o CIACS (Comisión Internacional Contra Cuerpos Ilegales de Seguridad)? No, porque la CIACS sólo combatirí­a esos Cuerpos Ilegales, en tanto que la CICIG, además, combatirá la Impunidad. A la pregunta 2 ¿Cómo se resume el objetivo fundamental la CICIG? Como queda dicho, contra escuadrones de la muerte y delincuentes ordinarios y funcionarios públicos, por cuyos delitos no queden impunes. A la 3. ¿Por qué se llama Comisión Internacional? Porque se basa en un Convenio suscrito por el Gobierno de Guatemala con la Secretarí­a General de la ONU (Convenio que el Gobierno no ha dado a conocer a las ciudadanas y ciudadanos), y porque su sostenimiento será financiado no por el Gobierno de Guatemala, sino por la ONU y la Comunidad Internacional. 4. ¿Por qué debe ser la CICIG un órgano internacional para ayudarnos en la investigación de los CIACS?. Según el Gobierno es porque el personal extranjero no tiene intereses en Guatemala y es ajeno a la corrupción o estar expuestos a presiones polí­ticas; pero yo no estoy de acuerdo, porque en Guatemala sí­ hay ciudadanos probos, dignos y capaces de enfrentarse a esos escuadrones de la muerte. A la pregunta 5 ¿Significa esto que la CICIG no tendrá costos para Guatemala?. Según el Gobierno, sólo el aporte del edificio donde se instalará la Comisión. Pero yo propongo que también aporte recursos humanos de la calidad indicada en la pregunta anterior, a fin de capacitarse y ya no se necesita ayuda foránea para combatir esos cuerpos ilegales y la impunidad. A la 6. ¿Entonces, cómo caracterizarí­a a la CICIG?. Mientras no se conozca el Convenio de Creación de la CICIG no es posible, responsablemente, caracterizarla. 7. ¿Se diferencia la CICIG de otras Instancias o Actividades de Naciones Unidas en nuestro paí­s?. Sí­, porque estas últimas atienden cuestiones y servicios más generales, relacionados con el desarrollo, la niñez, la educación, la ciencia, la cultura, la agricultura, etcétera. etcétera. Mientras la CICIG, sólo los dos objetivos especí­ficos señalados.

8. ¿ES REALMENTE NECESARIA UNA CICIG EN GUATEMALA HOY?

Dado el grado de infiltración del narcotráfico y, en general del crimen organizado, en las estructuras de los tres organismos del Estado y en el Ejército Nacional y, no se diga, en la PNC, sí­ es necesaria esa Comisión, pero siempre que las autoridades y personal de ella, no sean como otros funcionarios corruptos de la ONU, que se han vinculado con autoridades públicas guatemaltecas, también rapaces, como ya ha ocurrido con la supuesta colaboración de OIM y UNCTAD, desacreditadas por la malsana actuación de algunos de sus agentes, que al parecer todaví­a no se les han deducido las responsabilidades del caso y siguen campantes en sus puestos. De manera que es nuestro deber ciudadano, estar muy atentos respecto al funcionamiento de la Comisión, si es que va a ser posible su instalación.

9. ¿QUí‰ SE ENTIENDE POR CUERPOS ILEGALES DE SEGURIDAD Y APARATOS CLANDESTINOS DE SEGURIDAD -CIACS?

La respuesta que da el Gobierno es aceptable, porque califica como tales, tanto los cuerpos ilegales privados, como los que han constituido autoridades públicas, dando como explicación, porque: «En ambos casos, son organizaciones que operan con total impunidad en el paí­s por estar vinculados directa o indirectamente con agentes del Estado o poderes fácticos y les permiten cometer acciones ilegales que afectan el pleno goce y ejercicio de los Derechos Civiles y Polí­ticos de toda la ciudadaní­a».Habrí­a que agregar, también la de seres humanos que no son ciudadanos, como los tres diputados salvadoreños de Parlacen, cruelmente asesinados por «un escuadrón de la muerte», integrado por un equipo técnico de policí­as oficiales encargados de combatir al crimen organizado, cuyos miembros fueron ultimados en un presidio de alta seguridad por otro cuerpo ilegal clandestino de seguridad, también formado por sicarios estatales.

10. ¿HABRí QUIí‰NES SE OPONGAN A LA CICIG?

Sí­. Entre ellos muchos funcionarios públicos, jueces y magistrados y del Ministerio Público, del Sistema Bancario, de la Contralorí­a General de Cuentas, de la SAT, de los Ministerios que a menudo convocan a licitaciones, oficiales de alto rango del Ejército, agentes y altos mandos de la PNC, etcétera, etcétera y, en primer lugar de buen número de diputados del Congreso Nacional de la República, quienes no permitieron qu se creara la CICIACS y ya están maniobrando para que no se apruebe la CICIG, pues el 6 del presente mes obstaculizaron su aprobación solicitándole a la Corte de Constitucionalidad que opine si la participación de la ONU viola o no el principio constitucional de soberaní­a. Principio que ¿cuándo lo han respetado al aprobar leyes como la de Hidrocarburos, de Minerí­a, la del TLC-CAUSA, la Ley de Implementación de ese Tratado, y últimamente la de autorizar la presencia permanente de, por lo menos, mil efectivos militares de aire, mar y tierra de los EUA y de cinco mil «expertos» ecológicos gringos que se mantendrán en las selvas del Petén y otras áreas donde operan las indeseables empresas transnacionales de minerí­a a cielo abierto y petroleras?

Esos diputados, no ha mucho, lograron modificar la Ley de Antejuicios, que disponí­a que podrí­a autorizarse la formación de juicio contra un diputado por decisión del pleno, por simple mayorí­a de votos, pero ahora tiene que ser por las dos terceras partes. De modo, que nada extrañó será que el Congreso rechace a la CICIG, como rechazó a la CICIACS.