Cuando las cosas no funcionan?


Compartir un poco de lo que tenemos era la idea final de mi columna anterior, y viene al caso, por las iniciativas que hay en torno a apadrinar niños y niñas de áreas rurales para que puedan estudiar. Esta ha sido la forma que han encontrado algunos maestros y padres de familia al no encontrar eco en el Mineduc.

Claudia Navas Dangel
cnavasdangel@yahoo.es

Y no lo digo sin conocimiento de causa, porque en La Revista de Emisoras Unidas la semana pasada Herminia de Muralles de esta entidad, hablaba con personas de Santa Clara Chajúl y Bethel y les decí­a que el Ministerio no podí­a atender todas sus demandas, por un lado, está bien no prometer algo que no se puede cumplir sólo por salir del paso frente a la audiencia, pero por el otro, bastante es desconsolador, porque ella decí­a que un maestro bien podí­a atender en alguna de estas comunidades a los niños de cuarto, quinto y sexto primaria de un solo, cuando los programas de cada año escolar son bien distintos. Que sean infantes que viven en áreas alejadas y de escasos recursos no los hace ciudadanos con menos derechos.

Por otro lado está la consigna de defender las limitaciones del Ministerio por la baja asignación del PIB, 2.6% algo así­ como Q4,612.3 millones, mismos, que al final no se ejecutan. Así­ que, mientras el Mineduc justifica la falta de ejecución presupuestaria, mientras se tardan más de dos años en poner a funcionar una tele secundaria en esas comunidades, mientras creen que con nombrar uno o dos maestros en una población lejana han hecho gobierno, y cumplido su trabajo para poder cobrar su sueldo, la gente buena de Guate, que es bastante, ayuda a estos niños y niñas con una mensualidad, la gente buena, esos maestros no huelgueros ni seguidores de Joviel Acevedo organizan sus escuelas, se dedican a dar clases y les dan la oportunidad a estos niños de soñar. Por los sueños de todos ellos, es necesario exigirles a las autoridades que hagan bien su trabajo.