Minerí­a versus Turismo


Al respecto, discrepan criterios. De la discusión sale la luz, razón por la que valen la pena las controversias. Se sopesa qué es más importante y beneficioso a los intereses de nuestro paí­s, que cuenta con recursos naturales diversos.

Juan de Dios Rojas
jddrojas@yahoo.com

Tocante al tema minero, persisten los dos lados de la medalla. Por una parte las compañí­as explotadoras aseveran ser fuente de trabajo y de bienestar familiar dicha actividad en algunas regiones del territorio patrio.

Pero, pobladores de esos lugares a su vez afirman que la minerí­a a cielo abierto causa inconvenientes de toda í­ndole. Destrucción del entorno, agotamiento de las reservas hí­dricas sin temor a dudas, entre otras cosas.

Además, corroboran el inminente riesgo de la contaminación ambiental en forma acelerada y concurrente. Y como una cosa trae otra, también hacen ver el serio peligro que representa la actividad en detrimento de la salud general.

Por añadidura en poblados donde existen proyectos de minerí­a, los habitantes mediante consultas populares se oponen a la mencionada explotación de metales, una prueba irrefutable del rechazo a tales trabajos motivo de controversias.

En tanto y según las entendederas de observadores con los pies sobre la tierra, expresan con no oculto entusiasmo y pensamientos válidos que el desarrollo del paí­s se encuentra de plano en la promoción turí­stica debidamente planificada.

Tal industria sin chimeneas genera de inmediato considerable ingreso de divisas, después de las remesas familiares en ascenso. De modo y manera que la infraestructura adecuada debe constituir prioridad uno, de verdad. Así­ que manos a la obra.