Q-¿Es usted o no víctima de los estafadores bancarios? ¿Quién cree que tiene la responsabilidad de no ejercer una apropiada verificación en los bancos del sistema? ¿Quién es el culpable de los millonarios fraudes?
¿Será la heroica y benemérita Superintendencia de Bancos y los héroes que integran la epónima Junta Monetaria, encabezada por la titánica presidenta del Banco de Guatemala?
Le pregunto a usted, esforzado y anónimo lector, y valiente pero desconocida lectora de esta columna, ¿cree que los depositantes, ahorrantes, pequeños y medianos accionistas son tan causantes como los meros cabezones que utilizaron fraudulentamente millones de quetzales que no eran suyos, y que ahora se encuentran prófugos?
Q-¿Leyó usted el artículo que publicó el sábado anterior en Prensa Libre uno de los más heroicos abanderados del neoliberalismo, que asentó que «en el contexto de los problemas de algunos bancos guatemaltecos, los villanos han resultado ser los bancos fuera de plaza y los banqueros que los promueven»? Dicho en otras palabras, esos empresarios no tendrían mayor responsabilidad en el descarado robo de millones de quetzales que no se han logrado cuantificar, sino que la culpa la tienen también los cuentahabientes, por no prever lo que podría acontecer con sus inversiones.
Copio literalmente un párrafo del señor Luis Figueroa, que dice así: «Por supuesto que cabe probar, en los tribunales de justicia, si algún banquero ha cometido fraude en el manejo de su negocio. Sin embargo, como se necesitan dos para bailar un tango (¡qué paradigma tan original!) el depositante también es responsable de la elección que hace cuando le entrega su dinero a una organización bancaria, o a otra».
¿Debería, entonces, entablarse juicio, arraigar y ordenar la captura de todos los ignorantes cuentahabientes, por demostrar ausencia de conocimientos bursátiles, además de evidenciar confianza y buena fe en los bancos manejados por los honestos villanos que se esfumaron con la plata de los incultos depositantes?
Q-¿Desearía una recomendación de un profano en la materia, si usted es de los que ha realizado inversiones a plazo fijo en cualquier banco del sistema?
¿En qué consiste tamaña intrepidez de un neófito en la materia? Según me lo comentó uno de mis pocos asiduos lectores, después de haberse enterado de las declaraciones del heroico titular de la Superintendencia de Bancos, en el sentido de que esta institución no fiscaliza fehacientemente las actividades de los entes bancarios, lo que cualquier persona que haya efectuado esa clase de operaciones debe hacer es llevar su certificado de depósito u otro documento que ampare su inversión, cabalmente a la Superintendencia de Bancos o al Banco de Guatemala, con el propósito de que uno de sus funcionarios plenamente autorizado le confirme si el título está registrado como pasivo en la contabilidad del banco de que se trate, de manera que se tenga la certeza de que está cubierto por el desplumado FOPA.
Q-í‰sta no es una pregunta, sino mi expresión de sincera solidaridad ?aunque este sentimiento no ayude en absoluto? a todas las personas que hicieron depósitos en bancos offshore vinculados al Bancafé y al Banco de Comercio, y mi sentido pésame a la viuda e hijos del piloto aviador Roberto Lemus Alvarado, por el trágico desenlace de su angustia, y a la familia de la señora Julieta Silva viuda de Alvarado, esposa que fuera del recordado médico René Alvarado Mendizábal, quien falleció como consecuencia de la crisis coronaria que le provocó la pérdida de los ahorros que heredó de su amado esposo.