Hábitat para la Humanidad Guatemala dio a conocer el trabajo que ha venido realizando en el país durante los últimos años.
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Guatemala es un país de 12 millones de habitantes, de los cuales, cerca del 60% vive en condiciones de pobreza. De ellos, más del 20% no tiene acceso a agua potable y el 19.2% no tiene servicio de energía eléctrica. Según las estadísticas oficiales, hay un déficit de vivienda a nivel nacional de 1.5 millones de casas.
En nuestro país hay pocas organizaciones que trabajan en la construcción de vivienda social, siendo Hábitat Guatemala una de ellas. Actualmente, Hábitat Guatemala tiene un promedio de construcción de entre 2 mil 600 y 3 mil soluciones habitacionales por año. La primera casa fue entregada en marzo de 1980, en Aguacatán, Huehuetenango, a la familia Mendoza, que aún vive en ella.
Al 30 de septiembre de este año, se han construido más de 24 mil casas en Guatemala, beneficiando a más de 147 mil personas, en su mayoría niños y niñas, con lo que se logra tener un impacto sobre el 2.5% sobre el déficit habitacional cuantitativo en nuestro país.
Hábitat Guatemala mantiene su ritmo de construcción gracias a los pagos mensuales de las familias prestatarias; a la recaudación de fondos a través de donaciones de empresas de la iniciativa privada, alianzas con empresas y organizaciones no gubernamentales, tanto nacionales como internacionales, además de la participación de miles de personas voluntarias que donan su trabajo y tiempo para apoyar a las familias guatemaltecas que necesitan una vivienda.
La meta de Hábitat Guatemala es poder entregar la casa 50 mil en el año 2012.
Si usted está interesado en beneficiarse con un programa de Hábitat, debe llenar los siguientes requisitos:
Demostrar necesidad de vivienda
Primordialmente, el ser propietaria del terreno donde se construirá la vivienda ?aunque en casos particulares se puede atender también a familias que no cuentan con un terreno.
Estar dispuesta a asociarse con Hábitat.
Involucrarse en el proceso de construcción de su vivienda y de la vivienda de otra familia del Programa, lo que se conoce como «esfuerzo propio y ayuda mutua».
Tener capacidad de pagar el crédito en un período de ocho años por medio de cuotas mensuales de entre 200 y 350 quetzales.