La próxima semana se revisará en el Congreso de la República la Ley de Adopciones, para ser sometida a votación y así poder ser aprobada y puesta en vigencia, esto si no sucede alguna que otra sorpresa por parte de los diputados que tengan intereses particulares en que no se apruebe dicha ley.
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La adopción es un tema que ha despertado muchos sentimientos y emociones en la sociedad guatemalteca. Mientras unos la defienden a capa y espada, otros propugnan por que se detenga calificándola de haberse convertido en un mercado en donde la principal mercancía son los bebés. Luego que se conociera que la mayoría de adopciones en el país son realizadas para parejas extranjeras, en su mayoría estadounidenses, al igual que empezaron a presentarse las primeras denuncias por robo y secuestro de niños en las instituciones de seguridad, la sociedad clama por un mejor control en dicho procedimiento.
Una pareja proveniente de Estados Unidos que administra una casa hogar para niños huérfanos o abandonados, expresó su punto de vista sobre las adopciones en Guatemala, cómo la mayoría de parejas adoptantes son originarias de EE.UU., y la necesidad de que exista dicho proceso, sobre todo por el bien y para el bien de los niños.
Sheryl y Stephen Osborn, esposos ambos originarios de Estados Unidos, vinieron a establecerse a Guatemala hace 11 años. Hace dos años tienen la idea de fundar la Casa Hogar «Amor del Niño», y dicho proyecto se concreta en junio de 2004. Actualmente cuentan con 38 niños, algunos huérfanos y otros abandonados por sus padres, a quienes les proveen de un hogar y alimento mientras son adoptados por alguna pareja. Solamente manejan adopciones a nivel nacional, y debido al clima de tensión que se vive en el país por la situación de apadrinamiento, no manejarán ningún otro proceso por lo menos hasta que sea aprobada la ley en el Congreso.
«Creemos en las adopciones, ya que creemos en que los niños deben de tener una familia», afirma Stephen, mientras ve a los niños mecerse en unos columpios. Su esposa Sheryl agrega, «El desarrollo de un niño es lo mejor, no solo para él mismo y su familia sino también para el país, y un niño se desarrolla mejor cuando tiene a su familia».
Stephen agrega que ellos tratan de estimular y promover la adopción en las familias guatemaltecas «no solamente tienen que ser extranjeros quienes adopten a niños de Guatemala». Según indica la pareja, en Estados Unidos hay 400,000 niños que necesitan adopción, pero las razones por las que las mismas parejas en el país del Norte no adoptan son dos. La primera es que buscan adoptar a un niño no para satisfacer la necesidad de forjar una familia, sino para satisfacer la necesidad de ellos mismos de tener un bebé. La segunda es que buscan un recién nacido, para que el vínculo sea más fuerte y no vayan a ser cuestionados por el mismo niño más adelante.
La pareja agrega que una de las posibles razones por lo que las parejas vienen acá a adoptar es que en EE.UU. y otros países de Europa, los derechos de la mujer son más fuertes. «Una mujer goza de más derecho allá que acá, en cambio en Guatemala violentar o coaccionar a una mujer es más fácil porque no hay derechos, y por ende es más sencillo convencerla u obligarla a que entregue a su hijo para adopción» indica Stephen Osborn.
Los estadounidenses lamentan lo que se ha convertido el proceso de adopción en Guatemala. «Queremos buscar una familia para cada niño, el problema es que ahora las adopciones se han convertido en un negocio y el país es uno de los mercados ideales para llevar a cabo este negocio.» argumenta Sheryl.
Su esposo agrega que «los abogados y las mismas familias, muchas veces por necesidad o simplemente por hacer dinero han convertido todo esto en un jugoso negocio, por lo que ahora hacen que el proceso de adopción sea más dificultoso».
Engañadas
Según indicaron los esposos, los bebés se han convertido en una mercancía, en un producto para vender y comprar, y a las madres les es ofrecido algún tipo de compensación económica por entregar a su bebé en adopción. «Y luego resulta que los abogados entregan un porcentaje mucho menor al que le habían ofrecido a la madre, las madres son engañadas» manifiesta Sheryl.
Por la misma razón es que en algunos casos, la madre se arrepiente de entregar a su hijo y ya no lo da, y suceden acontecimientos como el sonado caso de aquella abogada que se cortó el pie luego de patear una puerta, presa de un ataque de ira cuando la madre de una niña que iba a ser dada en adopción se arrepintió en el último momento.
Según la pareja, la adopción siempre será necesaria por varias cosas. «En el mundo siempre habrá huérfanos, habrá mujeres que sufrirán violaciones y quedarán embarazadas de un niño no deseado, habrá familias de escasos recursos con necesidad de querer brindarles una vida mejor a sus hijos, habrá niños huérfanos o padres que abandonan a sus hijos y a sus esposas, al igual que habrá parejas que por condición física de alguna de las dos partes no puedan procrear hijos, la adopción siempre es una buena obra y una buena opción para brindar una vida mejor a los niños» finaliza Stephen.
Xiomara, de 10 meses
Ella y su madre son originarias de El Salvador. Debido a la existencia de una ley de adopciones en el vecino país, su madre decidió viajar a Guatemala para poder darla en adopción y así poder cobrar 40 mil dólares. Las personas con quienes tenía el trato la engañaron dándole nada más 8,000. La mamá se negó a someterse a la segunda prueba de ADN (pruebas obligatorias en el proceso de adopción), por lo que le arrebataron a la niña. Ella se encontraba con papeles falsos en uno de los hoteles de la ciudad y fue rescatada por la PGN.
Sharon, de 6 meses
Ella fue raptada de los brazos de su madre para ser dada en adopción. La mamá teme que ella podría encontrarse en trámites de adopción. Luego del rapto, la nena fue alojada en un hotel en donde se le estuvo enseñando inglés y costumbres del estilo de vida estadounidense. También fue rescatada por la PGN.
Javier, de 8 meses
Su padre abandonó a su madre, y ella fue una irresponsable en el cuidado de este niño. Sufría desnutrición y fue llevado de emergencia al Hospital General San Juan de Dios. Su madre lo abandonó en el intensivo al emigrar a EE.UU., dejándolo abandonado en el hospital. Vivió dos meses en el intensivo.
Martha, de 10 meses
La madre de ella es sordomuda y analfabeta. No es capaz de leer y escribir, y los abogados le aconsejaron que por su condición de discapacitada debía de entregar a Martha en adopción. Fue obligada a firmar los documentos de liberación de custodia para entregar a la niña.