Perfil: El gavilán verde


Nació a la polí­tica en una cuna post guerrilla cuando fue propuesto por el gurú de la izquierda del paí­s Alfonso Bauer Paiz para abanderar a la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, URNG, en las elecciones de 1999, esa vez salió a la palestra electoral en compañí­a de Vitalino Similox. Y, aunque jamás militó en ninguna organización rebelde, admite que desde que recorrió las áreas afectadas por el conflicto logró identificarse con la causa de estos grupos que protagonizaron una rebelión interna de 36 años contra el régimen militar.

Eswin Quiñónez
eswinq@lahora.com.gt

Siempre mostró perseverancia, pues luego de la derrota de ese año, decidió desvincularse de la URNG y darle vida a una nueva opción partidaria, esta vez con una postura ideológica más relajada, autocalificándose de «centro izquierda». De ese modo impulsó la Unidad Nacional de la Esperanza, haciendo de ella el aparato electoral en búsqueda de la máxima magistratura del paí­s.

Colom, arrastra un apellido de peso. Su tí­o, Manuel Colom Argueta fue alcalde capitalino (1970-1974) e impulsó programas municipales desde una óptica futurista. Fue asesinado por un comando militar en 1978 y convertido en un sí­mbolo progresista del paí­s y un lí­der carismático de la izquierda.

«El Calaca» -apodo heredado cuando fue Rey Feo de la Facultad de Ingenierí­a de la Universidad de San Carlos- es delgado y con imagen de hombre pací­fico, ha hecho campañas polí­ticas con promesas de combatir la pobreza y un combate «inteligente» a la inseguridad. Su crecimiento ha sido ascendente, en la contienda de 1999 quedó en tercer lugar, abajo de í“scar Berger y Alfonso Portillo, la siguiente ocasión, en 2003, alcanzó un balotaje compitiendo con Berger en la segunda vuelta, pero quedó en segundo lugar. Esta vez, su objetivo fue alcanzado colocándose al frente de una administración que releva a un gobierno sucumbido por la violencia y la inflación.

Colom Caballeros nació en Guatemala el 15 de junio de 1951 y se define como un socialdemócrata que admira al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.

La primaria y el bachillerato los cursó en el Liceo Guatemala. Se graduó de ingeniero industrial en la Usac. En 1991 fue nombrado viceministro de Economí­a. Ese mismo año se desempeñó como director del Fondo Nacional para la Paz, cargo que ocupó hasta 1997. Fue asesor de la Secretarí­a de la Paz y director ejecutivo de la Dependencia Presidencial de Asistencia Legal y Resolución de Conflictos de Tierras (1997).

El nuevo presidente de la República, además de enfrentarse a las responsabilidades que conlleva su nuevo trabajo, tiene reto peculiar: abandonar su hábito de fumar, promesa hecha a Dios y confesada a un locutor del programa de noticias Emisoras Unidas.

En Centroamérica, junto a Daniel Ortega, Colom entra al nuevo escenario de la polí­tica latinoamericana con paí­ses gobernados por lí­deres de corriente izquierda socialista abanderada por el presidente venezolano Hugo Chávez.

«Un socialdemócrata es elegido en Guatemala» insistí­an los periódicos internacionales esta mañana, y es que el término «elegido» significará mucho para gobernar, pues si bien el voto rural lo llevó a la silla presidencial, deberá enfrentarse al escenario de la derecha metropolitana que habí­a votado por su oponente de «mano dura».