Un viaje espectacular, pero para preocuparse


El Polo Norte podrí­a verse afectado en el verano, al perder todo su casco de hielo.

Vida Amor de Paz, reconocida ambientalista guatemalteca y directora de la Fundación del Bosque Tropical, realizó un «extremo y arriesgado viaje» al írtico del 17 de septiembre al 1 de octubre, en una misión personal para estudiar el estado de deshielo de los polos y los posibles cambios que se presentarí­an en la tierra, de no reducir la emisión de gases contaminantes. En entrevista con diario La Hora, De Paz comenta algunas observaciones del viaje.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

LH: ¿Cuál es la principal conclusión que obtuvo del viaje?

VAP: El írtico quedará sin hielo para la temporada de verano y puede suceder en menos de 10 años. El írtico puede quedarse totalmente sin hielo en cualquier estación, para el año 2020. Los modelos de simulación y escenarios de las estimaciones cientí­ficas tendrán que rehacerse porque hoy por hoy, se han adelantado las predicciones. El mundo entero peligra con la elevación del mar, especialmente si Groenlandia se sigue descongelando ya que se trata de agua dulce. El írtico y Groenlandia se han descongelado en los dos últimos años, más que en toda la historia de la humanidad; el aproximado del tamaño de México y toda Centroamérica juntos. El pasaje Noroccidental será pronto una triste realidad para quienes vemos el calentamiento global como una amenaza. Pero es motivo de alegrí­a para quienes solo miran a corto plazo el beneficio de que los barcos ahora puedan pasar por ese canal, y así­ generar mucho dinero en competencia al Canal de Panamá. Pero no quieren ver el inminente peligro que sobrevendrá al planeta en décadas.

LH: ¿Cuales son las principales polí­ticas que se han creado a nivel internacional para detener el efecto invernadero?

VAP: A través del Informe Stern se habla de la descarbonización hasta en un 60% para el año 2050, estabilizar las concentraciones atmosféricas en un 550 partes por millón, ya que de seguir como estamos podrí­amos llegar en breves años a 800 o 1000 partes por millón de dióxido de carbono, hoy por hoy estamos ya a 380 partes por millón. Disminuir el uso del transporte por medio de combustible fósil y hacerlo a través de vehí­culos hí­bridos o eléctricos. Invertir el 1% en el cambio de tecnologí­a que no ocasione emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

LH: ¿Qué opina de la falta de iniciativa de Estados Unidos y Australia para aceptar el Protocolo de Kyoto?

VAP: Que le están haciendo un gran mal a la humanidad. Estados Unidos ha salido recientemente con las declaraciones que ahora sí­ reconocen el calentamiento global como algo crí­tico y que EEUU tiene un gran grado de responsabilidad pero aduce que cada ciudadano debe ser responsable y cada nación también. Sin embargo, el Protocolo de Kioto obliga a realizar cambios a los gobiernos. Y yo anoto, que si no se obliga a las naciones a realizar los cambios, no lo van a hacer. Entonces, de todos los paí­ses, el más responsable es EEUU y debieran ellos ser los que den el ejemplo al resto del mundo, pero sucede todo lo contrario.

LH: ¿En cuánto tiempo podrí­an evidenciarse los efectos del calentamiento global?

VAP: Ya vamos directo a 3 grados más de temperatura para el año 2035, pero debemos evitar a toda costa que suba a más que eso. En 20 años o menos podrí­amos ya ver la elevación de los mares que estarán causando muchas inundaciones de las principales ciudades del mundo, si nos quedamos hoy cruzados de brazos. De nosotros depende que esto no suceda en grandes proporciones. De nosotros depende que no lleguemos a 5 grados más de temperatura porque la humanidad jamás ha experimentado poder estar viva en esas circunstancias.

LH: ¿Qué implicaciones trae esto económicamente?

VAP: De no invertir el 1 % del PIB hoy, tendremos que invertir 20% más dentro de una década.

LH: ¿Qué se debe hacer en Guatemala para evitar el calentamiento global?

VAP: Nosotros lo único que podemos hacer es dejar de quemar nuestros bosques y como acción, reforestar todo el paí­s, especialmente en las cuencas, en las laderas de las montañas. Reforestando, capturamos carbono y ayudamos a contrarrestar el calentamiento. Todos debiéramos de plantar una hectárea de bosque todos los años. También debemos cambiar las bombillas incandescentes por las fluorescentes y mantener afinados los carros y usar menos de ellos en lo posible.