Escena del crimen: el dí­a del MP


Con un promedio aproximado de 17 asesinatos al dí­a, sólo en la capital, las escenas del crimen estudiadas por el Ministerio Público (MP), son más que una actividad cotidiana para los fiscales encargados de este singular trabajo.

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

El joven técnico en manejo de la escena del crimen, aprobó recientemente el primer año de la carrera de derecho, es su primer trabajo después del nivel medio y se prepara para levantar el primer cadáver de su carrera.

Lleva 24 horas sin dormir y sólo le faltaban 12 para que su turno caduque. Una llamada telefónica le ordenó a él y a otro de sus compañeros que acudieran a levantar un cadáver. Siente un poco de nerviosismo pero va.

El camino hacia el terreno baldí­o donde fue tirado un cuerpo, cuyo sexo desconocen, pone a pensar mucho al muchacho. Llega al lugar y la sangre comienza a marearlo, a darle nausea…

El lugar de los hechos

La ciencia forense es la aplicación de prácticas cientí­ficas dentro del proceso legal. Los investigadores o criminalistas localizan evidencias como prueba concluyente al ser sometidas a los laboratorios.

En el instante en el que llegan los elementos de la Policí­a Nacional Civil (PNC), quienes tienen a cargo la protección de la escena, se realiza una serie de procedimientos, «estrictos», debido a que aunque los lugares de los crí­menes luzcan desolados están llenos de evidencia que conectan a los autores materiales del crimen. La teorí­a explica que si las claves son alteradas, contaminadas o destruidas; el fracaso en la implementación de estas prácticas puede poner en riesgo el caso entero.

El MP

La agencia fiscal de delitos contra la vida está conformada por cuatro auxiliares; un fiscal y dos oficiales, así­ como por cuatro investigadores. Existen dos grupos para escena, conformados por: un auxiliar fiscal, un médico forense y tres especialistas en escena del crimen; conformados integrados por un embalador, un fotógrafo y un planimetrista.

La evidencia

El crimen es documentado con descripciones escritas, fotos, videos y dibujos, los investigadores se mueven cuidadosamente alrededor de la escena tratando de establecer qué pasó y en dónde. Primero apuntan a las áreas donde el contacto puede haber sido más probable; puertas o ventanas por las que el sospechoso pudo haber entrado o salido.

Independientemente de la extensión del escenario del crimen, es necesario que los investigadores busquen dentro de su lí­mite. Los investigadores repasan sistemáticamente la escena del crimen buscando información. Cruzan el territorio en forma de cuadrí­cula, espiral o haciendo un recorrido lineal. La tarea inicial es concentrarse en la evidencia fí­sica que respalda las teorí­as iniciales de los detectives, como: marcas de herramientas dejadas en una entrada forzada, huellas dactilares o manchas de sangre.

Análisis

En 1835 en la ciudad de Londres tuvieron lugar los primeros casos de identificación de armas de fuego. Una vez que el arma ha sido disparada existe toda clase de ví­as que los investigadores pueden perseguir para dar con el culpable, por ejemplo es posible seguir la trayectoria de la bala alineando los hoyos dejados por ésta y los puntos de entrada.

En el caso del análisis de ADN, fue en 1986, cundo se utilizó por primera vez para solucionar un crimen. Sin embargo, las muestras de ADN encontradas en la escena de un crimen son a menudo muy pequeñas para ser analizables.

Debido a que la punta de nuestros dedos es única, es indispensable el análisis de las huellas dactilares. Sin embargo en el MP no se cuenta con un archivo digital para dicha diligencia.

Obstáculos

El fiscal de delitos contra la vida, Ricardo Guzmán, indica que «el primer obstáculo es que, sin querer, los bomberos podrí­an contaminar la escena: «cambian la posición del cadáver lo cual produce cambio de indicios, al llegar los curiosos antes se pierden indicios como huellas, casquillos, celulares o armas de fuego», subraya.

La escena se contamina también por el clima: «una lluvia puede lavar en la escena un rastro de sangre y otros elementos», indica Guzmán.

Pero el mayor de los obstáculos podrí­a ser la poca cultura de colaboración que existe, el 90.9 por ciento de la gente no colabora.

Punto y aparte

El trabajo terminó para el técnico, debe regresar y remitir los indicios a los laboratorios para el análisis: casquillos, proyectiles y muestras de sangre y alcoholemia entre otros. La nausea se ha ido, espera que el teléfono no vuelva a sonar hasta su próximo turno.

Muestra de alcoholemia, estado de la ví­ctima si fue drogada para darle muerte, en todas las escenas, dolosas corresponden al mismo tipo de hechos. Otra dificultad, no contamos con base de datos de huellas dactilares, ADN ni huellas balí­sticas.

¿Quién es el posible sindicado para poder hacer la comparación y recursos?