Anomalí­as en proceso


El Cardenal Quezada Toruño representó al Arzobispado Metropolitano

La Procuradurí­a de Derechos Humanos (PDH) reportó 142 denuncias por irregularidades en los centros de votación y 89 por hechos de intimidación y violencia durante las elecciones generales realizadas el domingo pasado.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Sergio Morales, procurador de los Derechos Humanos, señala que en las labores del Observatorio Electoral (OE) participaron más de 8 mil voluntarios que consiguieron dar cobertura a 330 municipios en toda la República.

Durante el dí­a de las elecciones se recibió denuncias por irregularidades en los centros de votación, de las cuales 41 fueron por anomalí­as en el padrón, 38 por irregularidades de diversa í­ndole y 21 por problemas con enseres en las juntas receptoras de votos, mientras tanto, se contabilizaron otras 26 por problemas administrativos.

Adicionalmente se registraron otro tipo de problemas que fueron resueltos durante el transcurso de las votaciones, pero que significaron atrasos en el proceso y dificultades para los votantes, como los retrasos en la apertura de algunos centros de votación.

Según Morales, la prohibición del uso de teléfonos celulares en los centros de votación se debió a que, a algunas personas se les exigí­a que fotografiaran su papeleta al momento de emitir el sufragio para comprobar que votaron por determinado partido y posteriormente se les hací­a efectivo un pago, sin embargo en varios centros de votación no se cumplió con esta disposición.

Jornada violenta

El OE también hace mención a los hechos de violencia que se registraron en las juntas electorales, principalmente en el área rural, donde destacan las amenazas y agresiones fí­sicas hacia los candidatos a las alcaldí­as de Villa Nueva en el departamento de Guatemala e Ixcán en Quiché.

Por amenazas e intimidaciones hubo 39 denuncias, 15 por agresiones verbales y 11 por agresiones fí­sicas, a lo que se suman 12 por comportamientos violentos, además de 5 amenazas de linchamiento y 5 bloqueos de carreteras.

No obstante, el cardenal Quezada Toruño refiere que los inconvenientes no fueron determinantes en el desarrollo de los comicios, y el balance de lo sucedido indica que fue una jornada positiva con una aceptable afluencia de votantes y positiva participación ciudadana.

Cambio de documentos

Dentro de las recomendaciones, se solicita que el Registro Nacional de las Personas (Renap) inicie prontamente con la emisión de un nuevo documento de identificación, que sea respaldado con caracterí­sticas de confiabilidad que la cédula de vecindad no posee, evidenciado anteriormente con la duplicidad de estos documentos.

El rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Estuardo Gálvez, estimó que los incidentes que se presentaron de forma aislada pueden ser evitados durante la segunda vuelta electoral; sin embargo declaró que el trabajo logí­stico realizado por el TSE fue eficiente.

Finalmente, las autoridades de OE hacen un llamado para que las organizaciones polí­ticas utilicen las ví­as legales al presentar su inconformidad con los resultados de las elecciones, y de esa forma se establezca un ambiente pací­fico previo a la segunda fase electoral.

CACIF halaga proceso

La Cámara de Agricultura, Comercio, Industria y Finanzas (CACIF) calificó el proceso electoral del pasado 9 de septiembre como un ejemplo para la historia democrática de Guatemala, América Latina y el mundo.

Dentro del reporte del CACIF se destaca la positiva participación de los jóvenes en las misiones de observación, debido a que más del 90% de los participantes es menor de 35 años, así­ como su presencia en calidad de voluntarios para colaborar en los centros de votación.

De igual forma se calificó positiva la afluencia de mujeres que acudieron a las urnas a ejercer su derecho al sufragio, así­ como el aumento de mujeres postuladas para ocupar distintos cargos de gobierno.

Finalmente, el sector empresarial felicitó a la organización del Tribunal Supremo Electoral por la eficiencia en la emisión de los resultados parciales, que fueron bien recibidos por la población guatemalteca y comunidad internacional.