Tras haber sido olvidada por más de 56 años, una de las herencias de la Revolución está cambiando de rostro.
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Dentro de la historia de Guatemala, cabe recordar que fue en el segundo gobierno revolucionario del país que se construye la carretera al Atlántico, debido a los problemas sociales que venía enfrentando la nación. Y fue así como durante la administración del coronel Jacobo Arbenz Guzmán dan inicio los primeros trabajos de tan importante tramo carretero.
En su período presidencial (15 de marzo de 1951 al 27 de junio de 1954), su plan de gobierno consistió en echar a andar grandes proyectos que él consideraba prioritarios: dotar al país de una moderna y funcional red de comunicaciones, construyendo dicho tramo que sirve de salida hacia el Norte del país; el segundo, consistía en la puesta en práctica de una redistribución de las tierras de cultivo entre el campesinado.
Sin embargo los trabajos de la construcción de la carretera concluyeron en el período de gobierno del coronel Carlos Castillo Armas, quien llegó a la primera magistratura del país luego de una sucesión de juntas militares posterior al derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán.
Dentro de este lapso se concluyó la importante ruta al Atlántico, tan necesaria para el desenvolvimiento de la vida económica del país, y también se habilitó el Puerto de Santo Tomás de Castilla; además se dio inicio a importantes trabajos de urbanización citadina como lo fueron el inicio del Centro Cívico y del complejo vial conocido como El Trébol, ambos inspirados en los estudios del arquitecto urbanista Roberto Aycinena Echeverría, y se tendió el puente localizado en la Ciudad de los Deportes, zona 5.
Daños
La carretera al Atlántico ha sido testiga muda de la historia del país y entre otras cosas, escenario de constantes accidentes de tránsito, tanto así que se le llegó a constituir como una de las rutas más peligrosas para la circulación del transporte pesado.
Además, también ha sufrido múltiples daños y reparaciones. Dentro de ellos sobresale el sucedido el año pasado, en junio, en el kilómetro 49 de la aldea El Carrizo, de Guastatoya, El Progreso, en donde se socavó el suelo, lo que provocó el hundimiento del camino.
Los daños abarcaban desde el kilómetro 33 hasta el 49, donde se registraron más de diez derrumbes, obstruyendo el carril derecho y, al final, provocando la interrupción total del tramo. Esto provocó pérdidas millonarias a la economía del país, debido a la importancia que representaba esa ruta.
Remodelación
Después de 56 años, la carretera que conduce hacia el Atlántico ha sido uno de los puntos transitorios, en el cual los gobiernos de turno han hecho algunas modificaciones durante la época de sus gestiones.
Le tocará al Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (Micivi) darle seguimiento al proyecto de mejora de la carretera al Atlántico, desde Guatemala a El Rancho y El Progreso, siendo el costo de la ampliación y las mejoras a esta carretera un aproximado de 17 millones.
Taiwán es uno de los que ha proporcionado parte del financiamiento para dicho proyecto donando un tramo de 30 kilómetros.
Dentro de los demás costos que requiera la construcción de esta carretera por parte de la cartera de Comunicaciones no fue especificada la totalidad que aportará dicho ente.
Se está reemplazando la base de asfalto por concreto, cuyos contratos han sido adjudicados a la empresa guatemalteca Cementos Progreso, al igual que el tramo que se amplía en la Ruta Interamericana.
Francisco Unda, Ministro de Comunicaciones, añadió que actualmente se encuentra en proceso la planificación de la obra, y se espera que próximamente esta carretera ya se encuentre terminada. Y también se está realizando un estudio para implementar el cobro por derecho de paso en el municipio de El Rancho, como sucede en la actual autopista a Escuintla.
Interrupciones de energía y del servicio de agua potable, han sido los problemas constantes que han vivido los vecinos de las colonias aledañas a la carretera, debido a los trabajos que se realizan en la ampliación.
Según María José Salas, comunicadora social de la Municipalidad capitalina, los pobladores han sufrido la falta de abastecimiento de agua en un sector de la zona 18 y 25. Esta situación se deriva de los descuidos que ha tenido en múltiples ocasiones la empresa constructora, contratada por el Gobierno Central, para la construcción de la ruta al Atlántico, señaló.
«Esos descuidos han ocasionado rupturas en la tubería, lo cual afecta el abastecimiento del vital líquido para este importante sector de la Ciudad», finalizó.