Candidatos participaron en foro organizado por Casa Alianza en donde escucharon los testimonios y solicitudes de niños y niñas maltratados que se encuentran en proceso de recuperación.
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Conmovidos por las declaraciones de los niños que, frente a un numeroso público explicaron la historia de su vida, que los llevó a ejercer ilícitos como la prostitución; los candidatos que participarán en las próximas elecciones escucharon las historias de dolor y tristeza.
Incremento presupuestario
Pablo Werner, vicepresidenciable por la Democracia Cristiana, explicó que dentro de su plan de gobierno se tiene contemplado asignar el 25 por ciento del presupuesto para atender a la niñez y adolescencia en todos los aspectos, desde la salud preventiva, educación, y protección de derechos humanos.
La Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca y Movimiento Amplio de Izquierdas (URNG-MAIZ) fueron representados por el candidato a diputado Calixto Morales, quien asegura que el fortalecimiento de la Comisión Nacional de la Niñez y Adolescencia requiere un presupuesto de 300 mil quetzales para que funcione correctamente.
Nineth Montenegro, de Encuentro por Guatemala, Enrique Godoy del Partido Unionista, Salvador Méndez de la Unidad del Cambio Nacionalista y Manuel Conde de la Unión Democrática también estuvieron presentes y aseguraron que tomarán en cuenta las exigencias de los jóvenes que integran Casa Alianza.
Cifras preocupantes
En tanto, Claudia Rivera, directora de Casa Alianza estima que en la Ciudad de Guatemala hay más de 4 mil niños de la calle, que son agredidos por la policía y no son tomados en cuenta dentro de las propuestas de los planes de gobierno.
Rivera refiere que es urgente reforzar la Ley de Protección Integral por medio de un incremento del presupuesto que se tiene estipulado, así como también reformar el Código Penal para actualizar los castigos que recibirán quienes atenten contra la vida y dignidad de la niñez.
Urgen cambios
Ricardo Gómez, del Plan Internacional, explicó que en Guatemala es urgente erradicar la pobreza y la exclusión social, de tal manera que los políticos que asuman cargos públicos en el próximo período de gobierno deben tener una visión clara de la situación nacional y de los cambios que deben impulsar.
Gómez concluye que dentro de las limitaciones en las que se encuentra el país, existe un espacio para que se legisle a favor de la niñez y juventud; pero son los políticos quienes tienen la última palabra para mejorar la vida de miles de guatemaltecos.
«Cuando tenía 11 mi papá se fue para los Estados Unidos y mi mamá se juntó con otro hombre, como yo no me llevaba bien con él, me internaron en un hogar para niños sin familia; en ese tiempo lloraba mucho porque extrañaba a mi mamá, y la directora me quemó con una plancha para que ya no lo hiciera».
José, 14 años
Por las drogas
«Una vez mi novio y seis amigos de él me apuntaron con una pistola en la cabeza para obligarme a tener relaciones sexuales, él me violó y cuando le conté a mi familia nadie me creyó (…) ya estaba muy desesperada y tomé la decisión de ingresar a un prostíbulo y mi vida cambió mucho desde ese momento».
Claudia, 17 años.