En cumplimiento de los 20 años de dicha institución, los retos más grandes han sido lograr el respeto hacia la población y el cumplimiento de los derechos humanos.
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Oraciones y plegarias fueron los actos que realizó la PDH esta mañana, conjuntamente con organizaciones ecuménicas, para reconocer una espiritualidad guatemalteca, que es la que debe ir acompañando los esfuerzos que esta institución realiza en el país, según lo dio a conocer Sergio Morales, procurador de los Derechos Humanos.
Entre las plegarias y oraciones que se hacían por parte de la PDH, se pedía que nuestro país, Guatemala, pueda desarrollarse como una nación libre, en la que se pueda reflejar la verdad, la justicia y el amor, y que los gobernantes puedan realizar una gestión al servicio y favor común, en que también la Procuraduría de los Derechos Humanos fortalezca sus bases a modo de defender los derechos de todos los guatemaltecos, sin olvidar a los que sufren y los que no gozan de libertad, de justicia, salud, seguridad, aceptación y tolerancia, y por los marginados y excluidos de nuestra sociedad.
Morales enfatizó que los avances y el desafío que se han tenido son la información y la divulgación que se ha llevado a la población, para poder concienciar sobre los derechos y las obligaciones que ésta tiene, en donde los mecanismos de protección en el tema relacionado a los derechos de los ciudadanos logre llegar a todos los ámbitos de la sociedad y de la población, para que puedan denunciar e informarse a través de esta institución.
Dentro de las herramientas de trabajo y experiencia institucional se forjaron, así como en las condiciones más adversas, en un país impregnado por una cultura de la violencia, la arbitrariedad y la impunidad, «donde navegar contra la corriente ha sido el signo de nuestra institucionalidad en estos veinte años, pero el esfuerzo ha sido fructífero», añadió Morales.
Las denuncias que mayormente se han presentado a esta institución es el abuso de autoridad que se sufre en diferentes sectores del país y la falta de respeto, los conflictos sociales, las amenazas cotidianas y la impunidad que se vive en varios sectores, tanto como instituciones sociales y gubernamentales.
Según Vitalino Similox, de las Iglesias Ecuménicas, «se necesitan personas comprometidas, para hacer respetar los derechos de cada ser humano, en donde los desafíos del diario vivir de la Procuraduría de los Derechos Humanos han sido satisfactorios, pues estos se han llevado adelante, porque han sabido buscar la justicia y sobre todo la verdad, en donde no han callado y han luchado por un derecho digno».
En temas relacionados a seguridad ciudadana, el procurador comentó que «se tiene una percepción en que los actos de violencia han disminuido. Sin embargo su disminución no es suficiente, debido a que todavía hay datos que muestran que por lo menos hay 12 a 13 personas asesinadas al día, en donde el promedio es lamentable, por lo que dicha institución está haciendo esfuerzos para que se puedan revertir.