La tenencia de armas por parte de la población civil es una situación preocupante que muestra la «crisis de ingobernabilidad del Estado de Guatemala», aseguran expertos en temas de seguridad.
lahora@lahora.com.gt
El pasado lunes 23 de los corrientes se inauguró la nueva sede del Departamento de Control de Armas y Municiones (Decam), como parte de los planes de modernización de esta instancia; aunado a ello se dieron a conocer las nuevas licencias para portar armas, las cuales cuentan con nuevos dispositivos de seguridad, como sellos de agua y una nueva fotografía.
Al acto se presentó el presidente de la República y comandante general del Ejército, í“scar Berger Perdomo, a quien las autoridades castrenses le obsequiaron un rifle para cacería y le extendieron una licencia.
El coronel de Artillería y director del Decam, Gabriel Juárez, informó que la nueva credencial permite a las personas agilizar su trámite, ya que antes se realizaba el proceso en aproximadamente nueve días y ahora «si no hay ninguna cola puede ser atendido en unos diez minutos».
Armas y violencia
Este hecho es alarmante para algunos analistas en el tema, por ejemplo, la representante de Seguridad en Democracia (Sedem), se refirió que «el excesivo uso de armas sumado a los altos índices de violencia que predominan en el país es preocupante y somos partidarios de mayor control y restricción por parte del Estado en este tema».
El analista del Centro de Estudios de Guatemala (CEG), Sandino Asturias, se refirió a la misma temática explicando que «el Estado facilita el acceso a las armas, con lo que se genera que éstas sean adquiridas por delincuentes cada vez más fácilmente».
El Director del Decam informó que el costo por renovación de la licencia para portar armas es en promedio de Q175.
Juárez añadió que el hecho de agilizar el trámite aumentó la demanda para solicitarlas y que hasta ahora se extiende una cifra aproximada de 500 licencias mensuales.
«No es que el Decam provea de licencias para portar armas tan fácilmente, sino sólo a las personas que llenan los requisitos», subrayó Juárez.
A lo anterior, el analista del CEG indicó que uno de los principales problemas de este tema es la legislación vigente, que no permite la regulación adecuada. «Se ha pospuesto la discusión de este tema durante diez años», señaló.
Asturias agregó que la débil legislación permite obtener las armas «sin mayor requisito ni control y hace que aumente la inseguridad».
¿Apto para estar armado?
Hasta 1997 el 40 por ciento de las muertes eran ocasionadas por armas de fuego, hoy un 90 por ciento de estas tienen esta característica.
El jefe de la Fiscalía de Delitos Contra la Vida, del Ministerio Público (MP), ílvaro Matus, expuso que cuando se prueba que una persona atentó contra la vida de otra, «pero» tiene permiso para portar armas, no es sindicada por portación ilegal, sino por asesinato u homicidio, según el caso.
El fiscal Matus sugirió que las personas que solicitan un permiso para este hecho sean sometidas a exámenes psicológicos.
Asturias opinó que también es necesario realizar pruebas de actitud y especificar las razones para portar un arma.
Hay 85,000 agentes de seguridad privada con armas, de las cuales sólo 35,000 están registradas en el Departamento de Control de Armas y Municiones (Decam).