El estudio realizado por el Observatorio Electoral de la PDH, la Iglesia Católica y la Usac, refleja que el presente proceso electoral tiene la misma conflictividad que el de 2003, con la diferencia que este contiene conflictos graves, entre ellos crímenes contra la vida.
El Procurador de los Derechos Humanos (PDH), Sergio Morales, expresó que la violencia política es uno de los conflictos más graves que ha reflejado este proceso electoral, pues en 2006 se registró 32 asesinatos contra dirigentes de los partidos políticos y hasta julio de este año, 29, lo cual es preocupante.
Los partidos políticos que han sido más golpeados por este flagelo son la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), con 16 ataques contra dirigentes; la Gran Alianza Nacional (Gana) y el Partido Patriota con nueve; el Partido de Avanzada Nacional (PAN), con seis, y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), con cinco asesinatos.
El magistrado de conciencia señaló los lugares que han presentado mayor conflictividad en este proceso, entre los cuales está el departamento de Guatemala, Masagua (Escuintla), Aguacatán, Ixcán (Quiché), La Libertad (Petén), e Izabal.
Diferentes conflictos…
De la misma forma, Morales opinó que este proceso está acompañado de diferentes conflictos, entre los cuales destacan inconformidad por decisiones tomadas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), amenazas y agresiones entre candidatos, el padrón electoral, la descentralización, entre otros.