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En el Tribunal Tercero de Sentencia se apertura un juicio contra un presunto pandillero que exigía cantidades altas de dinero a personas con negocios en Chinautla.
Una de las abarroterías ubicada en la aldea La Laguneta del municipio de Chinautla, era constantemente extorsionada por una banda de pandilleros quienes personalmente y por teléfono solicitaban al propietario de la misma, diferentes productos y dinero del local comercial.
Uno de los presuntos miembros de la mara que operaba en el sector ingresó a la esquina de una de las calles de aquella aldea, donde se ubicaba una abarrotería que no había pagado el impuesto, le entregaron un teléfono celular al propietario y le dieron instrucciones precisas para preparar una fuerte cantidad de dinero que debía pagar para poder seguir con vida.
Quince mil quetzales en menos de tres días debería pagar el propietario del negocio a los extorsionadores. Ante tal situación y pese a las amenazas de muerte para él y su familia, el comerciante decidió dar a aviso a la Policía Nacional Civil (PNC).
Uno de los agentes de la PNC logró comunicarse con un extorsionador a través de un celular, fingiendo ser el propietario y fijaron la entrega de los 15 mil quetzales dentro del cementerio Las Tapias.
René Eduardo Osuna Flores, con otro pandillero recogerían la cantidad solicitada, ambos fueron sorprendidos flagrantemente por los elementos de la PNC que planearon la emboscada, capturando únicamente a Osuna Flores, quien es ahora procesado.
En la audiencia de apertura a juicio, compareció como testigo el propietario de aquella abarrotería, quien indicó que durante varios años ha sido víctima de extorsión por la mara 18 y que ese hecho lo llevó a cerrar uno de sus locales.
El testigo añadió que desconocía que debía acudir a declarar y que teme por su vida, ya que hasta le fecha siguen amenazándolo a él y su familia por los mismos pandilleros que les exigen hasta 500 quetzales semanales y tarjetas telefónicas entre otros.