Segundo dí­a sin transporte


Problemas. Vecinos de la zona 6 y 18 de la capital sufrieron nuevamente de la falta de transporte público.

De nueva cuenta, centenares de usuarios de transporte urbano se vieron afectados, al tener que caminar varios kilómetros para poder llegar a sus trabajos, al realizar los pilotos un paro total de labores de las diferentes rutas que cubren la zona 18.

Jorge Raúl Sente
jsente@lahora.com.gt

Luego del ofrecimiento realizado por la Policí­a Nacional Civil a conductores que cubren el trayecto de la zona 6, donde se les garantiza seguridad, los dueños de unidades del sector de la zona 18 apoyaron a sus empleados que se declararon en paro de labores.

La medida adoptada por los choferes no es para pedir un incremento en el valor del pasaje, sino sólo para que se les garantice su seguridad, pero ante todo su integridad fí­sica.

Los cientos de personas que se vieron perjudicadas por la medida tuvieron que abordar otro tipo de vehí­culo, como taxis y camiones fleteros, los que se aprovecharon de la situación.

La Policí­a Nacional Civil colaboró con la población afectada, trasladándolos en patrullas y buses de la institución.

Algunos de los afectados opinaron que cómo es posible que las autoridades aseguren que no hay violencia si el dí­a de ayer, mientras los pilotos de la zona 6 paralizaban el servicio, varios pasajeros resultaron con heridas de bala en el interior de un bus que cubre la zona 18, con saldo de un muerto y seis más que se encuentran recluidos en un centro asistencial.

La Policí­a mientras está el problema ofrecen protección y luego de unos dí­as desaparece.

La Central General de Trabajadores de Guatemala (CGTG) se pronunció con relación al paro que están realizando los pilotos: «Nuestra enérgica condena a la indiferencia del Gobierno y de los empresarios dueños de esa chatarra llamada servicio urbano. Decimos y externamos eso porque queremos expresar nuestra solidaridad y condolencia a las familias de los pilotos que han sido vilmente asesinados por la delincuencia llamada mara, y también nuestra solidaridad con el resto de pilotos que han tomado la decisión de suspender el servicio con el único fin de proteger su vida.

«Pareciera que al Gobierno se le olvida que la Constitución de la República, en sus dos primeros artí­culos, justamente pondera el derecho a la vida; y los pilotos han suspendido el servicio por el derecho a la vida.

«Para protegerse han tenido que llegar a esta medida extrema porque el Gobierno, con bombos y platillos, el año pasado planteó que habrí­a impulsado las llamadas fuerzas combinadas Ejército-Policí­a Nacional Civil, y se suponí­a que con esta decisión disminuirí­an los asesinatos, los asaltos y los secuestros. Sin embargo los resultados nos demuestran todo lo contrario, ya que sólo el año pasado más de 50 pilotos y ayudantes fueron ultimados y en lo que ve de este año ya sobrepasan los 15. Apoyamos el paro que están realizando».