De reo a interrogador


Abadí­o Molina se convierte de reo a interrogante en juicio que se sigue en su contra por estafa millonaria a la SAT.

Hoy se dio la segunda sorpresa en el debate oral y público que se tramita en contra del ex superintendente de Administración Tributaria Marco Tulio Abadí­o Molina y dos de sus hijos, el ex funcionario de la SAT pasó de ser acusado a interrogador.

Amalia Hernández
hernandeza@lahora.com.gt

El testigo propuesto por el Ministerio Público, Roberto Lima, estuvo sentado en el banquillo frente al estrado por más de una hora a la espera que el Tribunal Quinto de Sentencia Penal resolviera la petición hecha por la defensa de Abadí­o Molina.

La solicitud hecha por el abogado Francisco Flores en nombre de Marco Tulio Abadí­o Molina se desarrolló en base a que el acusado querí­a por hoy, pasar de sindicado a interrogador; después de fuertes discusiones por parte del Tribunal que preside la jueza Morelia Rí­os el deseo fue concedido.

La negativa del MP, de la Procuradurí­a General de la Nación, de la SAT y de la Contralorí­a General de Cuentas de la Nación y hasta de la jueza Rí­os para que Abadí­o Molina interrogara al perito propuesto por el ente investigador, no fue suficiente para detener la intención del acusado de experimentar el ser juez y parte en el juicio.

«Con voto razonado de quien preside este tribunal se resuelve otorgar con lugar la solicitud hecha por la defensa de Marco Tulio Abadí­o Molina y se le autoriza al acusado interrogar al perito Roberto Lima», expresó la presidenta del Tribunal Quinto Morelia Rí­os.

Al tiempo de escuchar la resolución a su favor, Abadí­o Molina fue abrazado por su hijo Junior Vinicio Abadí­o Carrillo.

El acusado de estafar por más de veinte millones de quetzales a la SAT de inmediato paso a ocupar el puesto de su abogado defensor Francisco Flores, quien durante el interrogatorio hecho por el ex jefe de la institución recaudadora de impuestos, no podrá representar a su patrocinado sino sólo a los Abadí­o Carrillo.

Firme y decidido

Más de cien preguntas fueron formuladas por Abadí­o Molina al testigo propuesto por el MP, en una de las interrogantes dijo: «el superintendente es parte del directorio, emanan del directorio transacciones que se realizaban en la SAT, usted como auditor se enteró de las actividades que se autorizaban en la dependencia», en momentos los ánimos se alteraban dentro de la sala de debates.

Los fiscales del MP y abogados de las otras partes procesales interrumpí­an el desarrollo de las preguntas a través de objeciones que de inmediato eran rechazadas por el tribunal.

Con voz firme Marco Tulio Abadí­o continuó por más de dos horas con el cuestionario que habí­a preparado con antelación con su defensa, el juicio oral y público se desarrollo en medio de una inusual diligencia.

No se habí­a dado

«El acusado tiene derecho a interrogar a testigos propuestos en contra de él, es algo normal y que la ley contempla; sin embargo hasta hoy no se habí­a dado», refiere la presidenta del colegio de abogados y notarios Yolanda Auxiliadora Pérez.