Desobedecen orden presidencial


La bancada de diputados del Frente Republicano Guatemalteco, demandan la inmediata reinstalación de varios trabajadores de la Empresa Portuaria Quetzal.

La bancada de diputados del Frente Republicano Guatemalteco (FRG) fijó un plazo de ocho dí­as a la junta directiva de la Empresa Portuaria Quetzal, para que reanude las conversaciones con el sindicato de trabajadores y reinstale a los empleados despedidos, a lo cual se resisten, no obstante que el presidente í“scar Berger expresó su deseo de recontratarlos bajo el renglón 0-11.

Edgar Hernández
ehernandez@lahora.com.gt

Esto como resultado de la reunión sostenida esta mañana en la bancada, para conocer detalles de la investigación por el crimen del secretario general del sindicato, Pedro Zamora, quien fue asesinado de varios disparos la noche del 15 de enero anterior, informó el jefe de bancada Arí­stides Crespo.

El ministro de Gobernación, Carlos Vielmann, quien también acudió a la reunión, manifestó que efectivamente investigan las causas y móvil del crimen que calificó de gran impacto, además de prometer que este no quedará impune y tampoco descartó que el mismo sea resultado de sus actividades sindicales.

En los próximos dí­as la Procuradurí­a de los Derechos Humanos emitirá una resolución, la cual enviará a los diputados eferregistas, relacionada a la muerte de Zamora, mientras que los diputados no descartaron la posibilidad de citar en fecha próxima a las autoridades de la empresa portuaria, para que expliquen las razones por las cuales se niegan a reinstalar a los trabajadores.

El diputado Arí­stides Crespo considera que, en este caso, las autoridades encargadas de investigar deben de demostrar avances, tomando en cuenta que en el ambiente priva la hipótesis de un crimen que es el resultado de las gestiones que Zamora realizaba en busca de obtener beneficio para los empleados de la portuaria.

Los dirigentes sindicales han solicitado protección de la Procuradurí­a de los Derechos Humanos, para ellos y los familiares de Zamora, quien fuera asesinado al dí­a siguiente de participar en la manifestación del 14 de enero anterior, en las afueras del Congreso, cuando el presidente í“scar Berger debí­a de acudir a hacer entrega del informe de su tercer año de gobierno.