Para algunas personas, esa canción que dice: «Si vivo cien años, cien años pienso en ti», es una mera exageración. Pero para don Gonzalo López, pronto podrá cantarla sin temor de que sea una falacia, ya que en agosto próximo cumplirá una centuria de existencia.
mcordero@lahora.com.gt
Todo empezó cuando el doctor Carlos Alberto López, hijo del centenario, acudió a las oficinas de Diario La Hora, e indicó que su padre está a punto de cumplir un siglo de existencia.
Su hijo contó con mucho orgullo sobre la vida de su padre, lo cual demostró desde un principio el amor que le tiene a su progenitor.
El brillo de los ojos de sus hijos demostró que en la vida de su padre había toda una experiencia de luz.
Al llegar a visitarlo, don Gonzalo, que cumplirá cien años en agosto próximo, contó sobre su vida. í‰l fue uno de los pioneros de la electrificación de Guatemala. Asistió a la Tri State College, universidad de Estados Unidos, donde realizó estudios de Ingeniería Eléctrica.
En ese entonces, en Guatemala no existía una carrera parecida. Por tal razón, a su regreso, don Gonzalo fue de los primeros en trabajar en ese campo, aunque primero debió realizar un examen para demostrar sus conocimientos en la materia.
Trabajó en muchos lados, pero donde más recuerda es su experiencia en el Instituto de Electrificación (INDE), con el cual participó en muchos proyectos para llevar electricidad a Guatemala.
Entre estos trabajos, los más sobresalientes son los proyectos en las hidroeléctricas, que han permitido llevar la electricidad a nivel nacional.
Don Gonzalo fue pionero en este campo, por lo que dedicó la mayor parte de su vida laboral a conducir la luz y la electricidad a los hogares guatemaltecos.
Gonzalo, el deportista
Otro aspecto interesante de la vida del centenario don Gonzalo, es que siempre le gustaron los deportes. í‰l dice que practicó mucho el fútbol, y que incluso perteneció a un equipo, con el que se «echaba las chamuscas» y participaba en campeonatos locales.
Como parte de su afición al fútbol, a don Gonzalo aún le gusta ver partidos, especialmente los de la Liga española, ya que presentan un buen espectáculo.
Además del balompié, don Gonzalo cuenta que también realizó otras actividades deportivas, como la natación y el boxeo.
«Fui buen boxeador e hice mucha natación», relata al contar con brillo en los ojos, años que seguramente le traerán mucha gloria.
Gonzalo, «el dormilón»
A sus «escasos» cien años, don Gonzalo dice que se siente muy bien. A su edad, no toma ningún medicamento. Su éxito, según contó, es comer bien y dormir sin presión.
«Yo me levanto un poco tarde, porque no me presiono para levantarme. Por ejemplo, hoy me levanté «bien tarde»? a las siete de la mañana».
Al llegar a su casa para hacer esta entrevista, el hijo de don Gonzalo indicó que su papá estaba dormido, y que lo iba a despertar, acción que hizo en pocos segundos, ya que de inmediato atendió la visita, lo cual demostró su excelente salud.
Gonzalo, el sabio
Pese a que le costaba desempolvar tantos recuerdos de su memoria, poco a poco iba comentando aspectos de su vida. Como pionero de la electrificación, don Gonzalo aún recuerda cómo era Guatemala sin fluido eléctrico.
«Las calles se alumbraban con gas; en las noches había quioscos en donde se alumbraban y había espectáculos, como marimbas o bandas musicales.»
Pero, más que su experiencia y sus recuerdos, don Gonzalo demostró que cien años le dan autoridad para dar consejos, con palabras llenas de sabiduría.
«Para mí, lo principal, es que la gente sea honesta; que sea buena, y que diga la verdad; eso es lo principal», comentó don Gonzalo.
Personalmente, lo que más causó una buena sensación, fue el cariño que su hijo le tiene a don Gonzalo. Vivimos en una sociedad que rechaza a los adultos mayores, pero el cariño que le tenía nos demuestra la compasión que debemos tenerles.