Continúan robos de celulares


La demanda de reactivación de celulares hace crecer los puestos muchas veces improvisados, dedicados a este negocio.

«Se activan celulares» es la consigna que se lee en cientos de puestos informales distribuidos en la mayorí­a de zonas de la ciudad y algunos departamentos del paí­s.

Elmer Telon
etelon@lahora.com.gt

«Se activan celulares» por un módico precio, cien quetzales suele ser la tarifa promedio, cincuenta si sólo desea que se lo «flasheen», el trámite es informal y a la brevedad posible.

No se necesita más que un aparato usado y presentarse ante un improvisado puesto, donde un miembro del comercio informal asume la responsabilidad de reincorporar el teléfono dentro de alguna de las empresas de telecomunicación del paí­s.

Esto a pesar del compromiso adquirido el 17 de agosto del año pasado donde bajo el programa «Teléfono Seguro», las empresas Movistar, Comcel y Claro, suscribí­an un acuerdo con la Presidencia de la República de no reactivar aparatos de dudosa procedencia.

No obstante, desde dicha fecha las denuncias de robo de aparatos celulares siguen cobrando espacio en los registros del Ministerio Público (MP) en la oficina de atención permanente, se presentan un promedio de cien robos diarios a este respecto.

Sólo en el mes de diciembre el MP contaba una cantidad de dos mil ochocientos sesenta y ocho denuncias de aparatos móviles, cantidad que aumentó en los primeros veinte dí­as de enero, alcanzando nuevamente casi los tres mil teléfonos hurtados, lo que muestra un auge en este delito.

A las estadí­sticas del MP debe sumársele los robos no denunciados por falta de tiempo o conocimiento de población.

Empresas se defienden

Los representantes de las empresas que prestan el servicio de comunicación defienden que ellos como instituciones han cumplido con los compromisos adquiridos de no reactivar celulares robados.

Así­ lo manifestó Luis Fernando Valladares, jefe de información de la empresa Comcel, quien asegura que ya se cuenta con una base de datos compartida, en donde se encuentran registrados y bloqueados los aparatos que son denunciados ante el MP.

Los representantes de las firmas de telecomunicación opinan que el robo de celulares a pesar de las medidas tomadas persiste, por la capacidad de ciertos grupos para hacer el llamado «flasheo» o liberación el cual impide que el sistema de la base de datos no reconozca un aparato reportado como robado.

Los métodos de reactivación

Quienes se dedican a la labor de reactivación de celulares, explican que el procedimiento para reactivar un teléfono es bastante sencillo, únicamente se debe conseguir el programa de la compañí­a que produjo el aparato, y el cable para conectarlo a un computador.

Dichos programas en su mayorí­a se pueden bajar de Internet, otros son más difí­ciles de adquirir, pero existen técnicas que violan los candados de la memoria, los cuales impiden poder activar los aparatos de una compañí­a en otra diferente.

El proceso con celulares robados aseguran que es básicamente parecido, con la única diferencia que en este caso se cambia la identificación al aparato móvil del software, lo cual lo deja habilitado para reconexión.

Ante esta problemática las empresas de telecomunicaciones aseguran no poder hacer nada al respecto, y encuentran como única solución la aprobación de la iniciativa de ley presentada en el Organismo Legislativo, del robo y activación de teléfonos celulares.

En el Congreso

Según el diputado Mariano Rayo, la iniciativa ya pasó la segunda lectura en el Congreso de la República, en la misma afirma que se tipifica como delito las actividades de los grupos que se dediquen a reactivar celulares hurtados.

A decir de Rayo, esta medida también obligarí­a a las empresas a hacerse de nueva tecnologí­a, que corte el paso a las medidas ilegales de reactivación. El congresista espera que la ley entre en vigencia a finales de febrero próximo.

De entrar en vigencia los vendedores de teléfonos móviles o las empresas que los comercialicen podrí­an enfrentar penas de hasta seis años de cárcel o multas de Q300 mil, respectivamente.

Mientras tanto seguiremos leyendo «se activan celulares» sin preguntar si el ex propietario quedó tendido en el pavimento, o en interior de un bus urbano por la osadí­a de defender su patrimonio. Sin la pregunta previa si la procedencia del aparato es producto de un cañón dirigiéndose contra dos ojos inyectados de miedo.