Para las fiestas de fin de año, muchos de los reclusos que esperan obtener su libertad apresuran los trámites para que el Organismo Judicial (OJ) autorice sus solicitudes.
hernandeza@lahora.com.gt
Las fiestas de fin de año son propicias para que aquellas personas que se encuentran privadas de libertad gestionen a través de sus abogados defensores las solicitudes para que los jueces y magistrados de la Torre de Tribunales les concedan salir de la cárcel.
Según fuentes del Organismo Judicial, en diciembre el Departamento de Libertades del OJ aumenta el trabajo debido a que abogados defensores y familiares de los reos acuden a solicitar información necesaria para la obtención de libertad de los reclusos aptos para ese beneficio.
En el Departamento de Libertades, ubicado en el primer nivel de la Torre de Tribunales, se conoce de procesos judiciales que se tramitan en el área metropolitana; expedientes que provienen de los juzgados de primera instancia penal y civil, tribunales de sentencia, salas de apelación y juzgados de ejecución.
«Durante este período las solicitudes de requisitos para la obtención de libertades así como el llenado de formularios para tal objetivo, aumentan. Aunque nosotros mantenemos un movimiento regular de expedientes que provienen de los juzgados de primera instancia, de tribunales de sentencia y de ejecución», refiere una de las fuentes entrevistadas.
Según el Departamento de Psicología del Organismo Judicial, durante las fiestas de fin de año y Semana Santa algunos reclusos entran en un estado emocional de depresión, en su mayoría los que no han sido sentenciados, es decir, que un grupo considerable de solicitudes para abandonar el centro reclusorio proviene de los juzgados de primera instancia.
«A mí me detuvieron cuando salía de mi trabajo y me dirigía a mi casa; los policías me dijeron que me llevaban preso porque cargaba marihuana. Ante Dios eso no es cierto; he venido al juzgado a buscar la forma en que el juez me pueda conceder una medida sustitutiva y así pueda salir de la cárcel y estar con mis dos hijos y mi esposa en Navidad», comenta, llorando, Julio Revolorio, quien fue detenido la semana pasada por posesión para el consumo.
Aunque un grupo considerable de sindicados han enfrentado juicio oral y público, donde fueron absueltos, ejemplo de ello es el ex presidente de la junta directiva del IGSS, Carlos Wohlers Monroy, que debido a las apelaciones y acciones jurídicas a las que tienen derecho las diversas partes procesales, deberán pasar la Nochebuena y la Navidad tras las rejas.
Muchos de los reclusos y abogados critican el sistema judicial que aún permite la presentación de diversos recursos que provocan en algunas ocasiones la privación de libertad sin delito cometido.
Aunado a los recursos presentados están las vacaciones de jueces, fiscales y abogados de la defensa pública penal, que en su mayoría son autorizadas para tomarlas a fin de año, se minimiza el número de juristas que conocen de los expedientes.
Como las hojas que ya han sido arrancadas del calendario que simbolizan los meses que ya se han terminado, los privados de libertad miran cómo su esperanza de salir de prisión se desvanece.
Será hasta el próximo año cuando de nuevo intenten gestionar para que se les conceda la añorada libertad.